Un grupo de intendentes bonaerenses mantuvo una reunión con Máximo Kirchner en Merlo, donde volvió a quedar sobre la mesa la necesidad de ordenar al peronismo y construir una posición común frente al Gobierno nacional. El encuentro fue impulsado por la Liga de Intendentes Peronistas y tuvo como anfitrión al jefe comunal Gustavo Menéndez.
Participaron Mariel Fernández, de Moreno; Gastón Granados, de Ezeiza; Juan Pablo García, de Dolores; Marisa Fassi, de Cañuelas; Federico Achával, de Pilar; Nicolás Mantegazza, de San Vicente; Esteban “Tito” Sanzio, de Baradero; Hernán Arranz, de Monte Hermoso, y Federico Otermín, de Lomas de Zamora. También forman parte del espacio Juan de Jesús, de La Costa, y Federico Susbielles, de Bahía Blanca.
La unidad volvió a ocupar el centro de la discusión
Durante la reunión, los jefes comunales expresaron su solidaridad con Cristina Kirchner y respaldaron la presentación realizada ante las Naciones Unidas. Además, conversaron con Máximo Kirchner sobre las consecuencias de la política económica de Javier Milei en los municipios, con especial preocupación por el deterioro de las pequeñas y medianas empresas, el aumento de las tarifas y la eliminación del régimen de Zona Fría.
Los dirigentes coincidieron en que el peronismo debe recuperar capacidad para representar una alternativa nacional, aunque el desafío continúa siendo reunir a sectores que mantienen diferencias sobre la conducción y la estrategia electoral. La Liga anticipó que buscará ampliar las conversaciones con intendentes de otras provincias para incorporar la mirada de los territorios al debate partidario.
La fotografía en Merlo mostró un nuevo intento de acercamiento dentro de un peronismo que necesita ordenar liderazgos, superar sus internas y definir una propuesta antes de volver a presentarse como opción de gobierno.