PROVINCIA | 8 ABR 2026

ENTREVISTA

De la geopolítica a la interna peronista: Berni articuló críticas y dejó señales de posicionamiento

El senador bonaerense cuestionó el alineamiento internacional de la gestión nacional, advirtió sobre un “desmantelamiento de la soberanía”, detalló el reclamo judicial por fondos y planteó un esquema de reorganización del peronismo rumbo a 2027.




En diálogo con Infomiba, el senador bonaerense Sergio Berni abordó la política internacional del Gobierno nacional, la disputa por los recursos entre Nación y la provincia de Buenos Aires, la dinámica legislativa y el escenario interno del peronismo. Sus respuestas se extendieron sobre cada eje con definiciones que combinaron diagnóstico político, cuestionamientos a la gestión nacional y propuestas para la reorganización del espacio oficialista.

Alineamiento internacional y soberanía: la crítica al Gobierno

Berni planteó una diferenciación entre el concepto de alineamiento internacional y la pérdida de soberanía, y sostuvo que una eventual relación con Estados Unidos debía inscribirse en un esquema de integración regional más amplio. En ese marco, explicó que “no veo con malos ojos la posibilidad de avanzar en acuerdos de integración regionales que, comenzando por el Mercosur, culmine en algún grado de cooperación e integración a nivel continental”, al tiempo que recuperó la idea de etapas de inserción internacional vinculadas al pensamiento peronista.

Sin embargo, advirtió que ese tipo de relación debía evitar una subordinación automática. “Un esquema de asociación con EEUU no debe significar un alineamiento ciego, acrítico e incondicional sino un esquema de integración que, aún asumiendo las asimetrías relativas de poder, signifique hacer crecer a todos aquellos que se asocian” .

A partir de esa distinción, cuestionó el rumbo del Gobierno nacional y sostuvo que la política exterior se encontraba condicionada por una lógica personalista. “Soy muy crítico del alineamiento internacional del gobierno que no es con EEUU sino con la administración Trump. Jugar el destino nacional al éxito o fracaso de Trump es por lo menos riesgoso y temerario” .

También vinculó ese escenario con la fragilidad económica del país y señaló que “es tan frágil la situación financiera que el riesgo país y la posibilidad de pago de los intereses depende de un tuit del secretario del Tesoro norteamericano”.

En ese contexto, se refirió a la posible instalación de una base en Ushuaia y la interpretó como parte de una política sin planificación estratégica. “La instalación de una base naval integrada en Ushuaia es pensada desde la liviandad de un gobierno que no tiene pensamiento estratégico y que tiene una agenda internacional hiperideologizada” .

A su vez, amplió la crítica y enumeró una serie de decisiones que, según su visión, impactaban en la soberanía nacional: “La privatización de activos estratégicos, la falta de control sobre las aguas jurisdiccionales del mar argentino, el endeudamiento serial e irresponsable, el desmantelamiento del Carem o las irresponsables declaraciones de funcionarios del Poder Ejecutivo… son algunos de los tópicos más salientes de una política de desmantelamiento de nuestra soberanía” .

La deuda con la Provincia: conflicto político y judicial

En relación con la situación de la provincia de Buenos Aires, Berni sostuvo que existía una deuda significativa por parte del Estado nacional y la vinculó con una decisión política. “La deuda de la Nación con la provincia de Buenos Aires es millonaria y no es casual sino que obedece a una decisión de ahogar económica y financieramente a una provincia donde gobierna el peronismo” .

Detalló que la provincia avanzó en reiteradas presentaciones judiciales ante la Corte Suprema y mencionó que los reclamos incluían el Fondo de Seguridad, el Fondo compensador al Transporte, transferencias de ANSES hacia el IPS y el Fondo de Incentivo Docente, entre otros conceptos. Indicó además que una de las presentaciones recientes estuvo vinculada al incumplimiento del Consenso Fiscal y a la actualización de montos por debajo de la inflación.

En ese marco, precisó que esa situación generó una deuda estimada en 1,13 billones de pesos. También sostuvo que el reclamo debía sostenerse en distintos planos institucionales. “La vía judicial está abierta y los tres poderes del Estado bonaerense están alineados en la defensa del interés de los bonaerenses” .

A su vez, planteó que desde el ámbito legislativo se debía sostener una estrategia política para instalar el tema. “Tenemos una función pedagógica que es mantener vivo este reclamo en todos los foros y ámbitos de debate” .

En esa línea, fijó una posición de cara al escenario electoral nacional: “No voy a apoyar a ningún candidato a presidente que no diga con voz firme y clara que va a saldar esta deuda con los bonaerenses” .

Escenario legislativo y tensiones en la oposición

Sobre la dinámica en el Senado bonaerense, Berni señaló que mantuvo una relación institucional con distintos sectores de la oposición, aunque advirtió sobre un escenario de fragilidad dentro de ese espacio. Indicó que La Libertad Avanza, el PRO y el radicalismo atravesaban dificultades para consolidar una estructura política común.

En ese contexto, mencionó la existencia de dirigentes con posiciones críticas hacia el Gobierno nacional y consideró que ese escenario abría posibilidades de diálogo. “Creo que el diálogo político con esos sectores es muy importante y que puede ser fructífero en la idea de recrear un Frente Nacional con eje en el Justicialismo” .

También hizo referencia a dirigentes que, según su visión, comenzaron a tomar distancia del oficialismo nacional y planteó la posibilidad de articular acuerdos en función de un proyecto político más amplio.

El peronismo y la reorganización hacia 2027

En relación con el futuro del peronismo, Berni planteó que el principal desafío consistía en definir un mecanismo de ordenamiento interno. Propuso que ese proceso se realizara a través de elecciones internas abiertas. “Debe ser a través de una gran PASO. Y si las PASO se eliminan, a través de una gran interna abierta donde participen afiliados y todos los ciudadanos que quieran concurrir a la elección del candidato del peronismo” .

Sostuvo que ese mecanismo permitiría dotar de legitimidad a la conducción política y planteó la posibilidad de integrar a los distintos sectores en una misma fórmula. “Que la legitimidad provenga del voto ciudadano y no de un acuerdo de la burocracia partidaria sería un fuerte envión” .

Al referirse a los liderazgos, destacó el rol de Cristina Fernández de Kirchner dentro del espacio y señaló que mantenía capacidad de conducción. “Tiene una ascendencia indiscutible, una capacidad de articular y sintetizar a distintos sectores” .

También se refirió al gobernador bonaerense Axel Kicillof y sostuvo que representa una figura competitiva dentro del peronismo. “Kicillof es nuestro mejor candidato, por historia, por su gestión como gobernador, por el esfuerzo que viene haciendo para demostrar que es posible gobernar de una manera diferente a como lo hace el gobierno nacional.” . En ese sentido, estableció un contraste con la gestión nacional al señalar diferencias en políticas públicas vinculadas a obra pública, salarios y educación. 

Unidad, ampliación y posicionamiento

Sobre la construcción de unidad, Berni definió al peronismo como un movimiento amplio y planteó la necesidad de incorporar distintos sectores que se habían alejado en los últimos años. “ No somos un partido de corte stalinista con un programa cerrado, una conducción dogmática y una burocracia partidaria anquilosada. Somos un movimiento plural, diverso, que abreva en distintas tradiciones del pensamiento nacional, que se nutre de la doctrina social de la Iglesia, que se nutre del humanismo y de la idea de poner al hombre como preocupación central de la política.” .

En ese marco, propuso avanzar hacia la conformación de un frente político más amplio, con antecedentes en distintas experiencias electorales del peronismo. También mencionó la importancia de reconstruir acuerdos internos a partir de ese esquema: "reposicionar al peronismo como fuerza electoral con posibilidades de victoria requiere la ampliación de sus límites hacia expresiones del propio peronismo que en los últimos años, por distintas cuestiones, se fueron alejando. Ese proceso es muy claro y tuvo que ver con el reencuentro de Urtubey y de Pichetto con CFK. Es un buen punto de partida para construir un peronismo que se reencuentre consigo mismo para ser una opción real electoral y de poder. Cuando estuvimos todos juntos nos fue muy bien", recordó

Finalmente, al ser consultado por una eventual candidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires, planteó la necesidad de asumir responsabilidades políticas y no descartó esa posibilidad. “Un dirigente que renuncia a dar las peleas más difíciles es un hombre timorato que no merece llamarse dirigente”  dijo y agregó: "cómo no voy a poner el cuerpo en una provincia que sufre el cierre de empresas por políticas que restringen el consumo y achican el mercado interno? ¿Cómo no voy a ponerme al frente del reclamo de los fondos propios que son escamoteados por el gobierno nacional? ¿Cómo no me voy a poner al frente de la seguridad, de la educación y de la salud? ".
 No obstante y para cerrar apuntó: "El otro día conté casi 20 candidatos a gobernador en la provincia de Buenos Aires. Cuando hay tantos es porque no hay ninguno. Entonces se abren las posibilidades de rediscutir todo desde cero. Y refundar la Argentina requiere eso: rediscutir todo desde cero".