La Municipalidad de Lincoln presentó diez denuncias ante la Autoridad del Agua de la provincia de Buenos Aires por la construcción de canales clandestinos en establecimientos rurales del distrito, una problemática que genera creciente preocupación por sus posibles consecuencias sobre el escurrimiento natural del agua y el estado de los caminos en un contexto de elevadas precipitaciones.
Las actuaciones fueron impulsadas por la gestión del intendente Salvador Serenal, luego de detectar intervenciones hidráulicas realizadas por particulares sin las autorizaciones correspondientes, que podrían modificar la circulación del agua entre distintos campos y trasladar los problemas de anegamiento hacia propiedades vecinas o caminos públicos.
El escenario adquiere especial relevancia debido a las condiciones hídricas que atraviesa la región, donde las precipitaciones acumuladas durante el año rondan los 900 milímetros, según la información difundida por medios locales.
Desde la Secretaría de Producción municipal explicaron que los procedimientos se desarrollan en el marco del convenio suscripto en 2025 entre los municipios bonaerenses y la Autoridad del Agua, que establece mecanismos para denunciar y controlar obras hidráulicas no autorizadas.
Según el relevamiento difundido, las intervenciones detectadas se distribuyen entre Lincoln, con cuatro casos; Bayauca, con dos; y Arenaza, Martínez de Hoz y Roberts, con uno cada una. Aunque el Municipio informó diez denuncias, el detalle por localidades identifica nueve, por lo que resta precisar la ubicación de la actuación restante.
Las autoridades señalaron que actualmente avanzan con los procedimientos administrativos correspondientes, después de recibir las primeras intimaciones provinciales destinadas a notificar a los establecimientos involucrados.
El objetivo es determinar las características de las obras realizadas, verificar si cuentan con las autorizaciones exigidas y establecer las medidas necesarias para evitar perjuicios ambientales, productivos o sobre la infraestructura vial.
Uno de los principales problemas identificados por el Municipio es que los canales abiertos sin planificación pueden modificar el recorrido natural del agua, acelerando su llegada a otros campos y provocando anegamientos en zonas que anteriormente no registraban esos inconvenientes.
“Los canales clandestinos redirigen caudales hacia terrenos linderos o arterias públicas, favoreciendo anegamientos acelerados e inundaciones”, advirtieron desde el área municipal.
También señalaron que la combinación de precipitaciones elevadas y obras hidráulicas no declaradas altera los ciclos naturales del suelo y profundiza el deterioro de la red vial rural.
De acuerdo con el relevamiento, los mayores inconvenientes se concentran en el camino que conecta Martínez de Hoz, Las Toscas y Carlos Salas, y en el tramo que une Las Toscas con Roberts, dos corredores importantes para la circulación de habitantes y el traslado de la producción agropecuaria.