PAíS | 6 OCT 2026

CRISIS INDUSTRIAL

La cadena textil perdió 1.042 empresas y más de 28 mil empleos

Según un informe de Pro Tejer, entre diciembre de 2023 y junio de 2026 desapareció el 17% de las empresas del sector textil, indumentaria, cuero y calzado. La entidad advierte sobre el retroceso productivo, la caída del consumo y el avance de los productos terminados importados.




La crisis de la cadena textil, de indumentaria, cuero y calzado dejó un saldo de 1.042 empresas menos y 28.322 puestos de trabajo registrados perdidos entre diciembre de 2023 y junio de 2026. Los datos fueron difundidos por la Fundación Pro Tejer a partir de estadísticas oficiales y muestran que el sector concentró aproximadamente un tercio de todo el empleo destruido en la industria manufacturera durante ese período.

La reducción equivale al 17% de las empresas de la cadena y al 23,4% de sus empleos registrados. Según la entidad, los cierres representaron además el 24% del total industrial, en un escenario que atribuye a la pérdida de poder adquisitivo, el deterioro laboral y las condiciones de apertura comercial.

“Desde diciembre de 2023 cerró más de una empresa del sector por día”, advirtió Pro Tejer.

El informe describe una contracción que alcanza a la producción, la utilización de las fábricas y la inversión. La fundación sostuvo que las consecuencias sobre el entramado productivo nacional son críticas y difíciles de revertir, por el alcance de la pérdida de empresas y puestos de trabajo.

La producción retrocede y las fábricas trabajan por debajo de la mitad

En julio, la producción textil cayó un 13% frente al mismo mes de 2025 y un 33,8% respecto de julio de 2023. En el acumulado de los primeros siete meses de 2026, el retroceso fue del 22,6% interanual y del 33,9% en comparación con enero-julio de 2024.

La contracción alcanzó a todos los eslabones textiles relevados en julio, con excepción de los hilados de algodón, que crecieron un 7,3% interanual. La caída más pronunciada correspondió a tejidos y acabado de telas, con una baja del 27,8%.

El deterioro también se extendió al rubro de prendas de vestir, cuero y calzado, cuya actividad disminuyó un 15,9% interanual en julio. Dentro de ese conjunto, el calzado presentó el retroceso más profundo: cayó un 26,5% frente a julio de 2025 y un 45,2% respecto del mismo mes de 2023.

La utilización de la capacidad instalada textil se ubicó en el 45,3% en julio, mientras que el promedio de enero a julio fue del 40%. De acuerdo con Pro Tejer, ese promedio constituye el registro más bajo para ese período de toda la serie histórica, con la única excepción de 2020, atravesado por la pandemia.

Menos importaciones de insumos y más prendas terminadas

El informe distingue dos movimientos dentro del comercio exterior. Durante enero-agosto de 2026, las importaciones totales de productos textiles e indumentaria disminuyeron un 21% interanual en cantidades y un 7% en valores, pero ese descenso se concentró en materias primas, hilados y tejidos, insumos asociados a la fabricación local.

Para Pro Tejer, la reducción de esas compras refleja la menor actividad y el exceso de oferta en el mercado interno. Al mismo tiempo, advirtió que los ingresos de productos finales continúan en niveles históricamente elevados: las importaciones de indumentaria aumentaron un 55% en toneladas y un 30% en dólares, mientras que las de confecciones crecieron un 22% y un 6%, respectivamente.

Según la estimación de la entidad, los productos importados ya representan cerca del 70% del mercado, frente a una distribución histórica que ubicaba en partes iguales a la producción nacional y a la oferta del exterior.

La fundación vinculó ese cambio con la apertura comercial, la apreciación del tipo de cambio real y el debilitamiento de los instrumentos de regulación y control aduanero. También cuestionó la demora de medidas destinadas a reducir la carga tributaria y mejorar las condiciones de competitividad de la producción argentina.

La inversión también pierde terreno

La retracción productiva tiene su correlato en la compra de maquinaria. Pro Tejer contrastó los USD 782 millones invertidos en bienes de capital entre 2021 y 2024 con el retroceso posterior: en 2025, las importaciones de esos bienes cayeron un 39% respecto de 2023.

Durante los primeros ocho meses de 2026, el monto se redujo a USD 41 millones. La entidad estimó que, de mantenerse esa tendencia, el año cerraría con alrededor de USD 62 millones, una de las cifras más bajas de la serie histórica.

El impacto laboral sintetiza la profundidad del deterioro. De los 86.711 empleos registrados perdidos en la industria manufacturera entre diciembre de 2023 y junio de 2026, 28.322 correspondieron a la cadena textil, indumentaria y calzado. Para Pro Tejer, la combinación de cierres, menor inversión y pérdida de trabajadores compromete la capacidad del sector para recuperarse.