El cuerpo deliberativo aprobó un proyecto de ordenanza presentado por el bloque JUNTOS/UCR para regular la instalación de parklets, estructuras desmontables que permiten colocar mesas, sillas y parasoles sobre sectores de la calzada destinados al estacionamiento, frente a determinados comercios. La propuesta busca acompañar la actividad comercial con condiciones de seguridad vial, controles municipales y responsabilidades para quienes utilicen el espacio público.
Restaurantes, bodegones, cafeterías, cervecerías, bares, heladerías y kioscos podrán solicitar el permiso, aunque la instalación estará sujeta a una evaluación particular y no será automática. Cada establecimiento deberá presentar su proyecto y obtener previamente la autorización para ocupar el espacio público, además de la habilitación de la estructura.
“Creemos que el crecimiento de nuestras localidades también requiere pensar nuevas herramientas para acompañar a quienes generan actividad y movimiento comercial”, señaló el concejal Juan Pablo Olivieri, quien destacó que la iniciativa establece un marco para compatibilizar esa posibilidad con el ordenamiento de la vía pública.
Evaluación del lugar y límites de ocupación
La autoridad de aplicación deberá analizar las características de cada propuesta, las condiciones de la calle y su incidencia sobre la seguridad y el tránsito. Los parklets deberán ubicarse en el carril de estacionamiento, frente al comercio solicitante y dentro de las restricciones previstas en la normativa y sus anexos.
Las dimensiones contempladas son de aproximadamente entre 2 y 2,50 metros de ancho desde el cordón y entre 5 y 10 metros de largo, siempre respetando el frente del establecimiento y sin perjudicar a los comercios linderos. La autorización dependerá de que la ubicación y las características de la estructura resulten compatibles con esas exigencias.
“Para que los Parklets puedan existir, pero dentro de un marco claro, con autorización municipal, responsabilidades para los comercios y condiciones que garanticen el orden y la seguridad”, explicó Olivieri sobre el propósito del proyecto.
Permisos por doce meses y seguro obligatorio
Los titulares de los establecimientos autorizados deberán hacerse cargo de la construcción, colocación, mantenimiento, reparación, conservación y limpieza de las estructuras. También tendrán que contratar un seguro de responsabilidad civil que cubra eventuales daños a terceros como consecuencia de su instalación en la vía pública.
El permiso tendrá carácter precario, transitorio, personal e intransferible y una vigencia de doce meses, salvo que sea revocado antes. De esta manera, la ocupación del sector quedará sujeta al cumplimiento de las condiciones establecidas y a la continuidad de la autorización municipal.
Multas y retiro de las estructuras
La iniciativa contempla mecanismos de fiscalización y multas de entre uno y cinco módulos, de acuerdo con la gravedad de los incumplimientos. En caso de reincidencia, podrán aplicarse clausuras temporales o definitivas del parklet y revocarse el permiso.
Si la autorización queda sin efecto, el titular del comercio deberá desmontar y retirar la estructura a su cargo. Con estas disposiciones, el proyecto aprobado busca ordenar una modalidad de atención al aire libre que utiliza parte de la calzada, con obligaciones sobre su instalación, funcionamiento y conservación.