Ramiro Marra dejó la sutileza en la puerta y volvió a meter los pies en el barro de la interna libertaria. Primero habló de “traidores” y de personas que “están para robar”. Poco después completó la escena con una advertencia difícil de separar de su enfrentamiento con Karina Milei: “No hay que confiar en nadie que se dedique a hacer magia negra”.
El empresario y exlegislador publicó el mensaje en X en medio del escándalo generado por la salida de María Belén Agudiez, quien se desempeñaba como subsecretaria de Planificación General y era considerada una funcionaria cercana a la secretaria general de la Presidencia.
“No hay que confiar en nadie que se dedique a hacer magia negra, incluso aunque estén de tu lado. Tarde o temprano te van a terminar cagando y usar todo lo que saben en tu contra”, escribió Marra en su cuenta de X.
No mencionó a Karina Milei. Tampoco hacía demasiada falta. La referencia a la “magia negra” fue rápidamente interpretada en las redes como un misil dirigido contra quien fue señalada durante años por su interés en el tarot y que, además, tuvo un papel determinante en la expulsión de Marra de La Libertad Avanza.
De los “traidores” a la magia negra
El tuit no apareció aislado. Antes, Marra había compartido una captura del decreto que oficializó la renuncia de Agudiez y lanzó una frase con perfume a ajuste de cuentas: “Roma no debe pagar a traidores”.
“El que te caga a vos, después caga al que lo usó para cagarte. Porque el que vende una vez, vende siempre. No es lealtad. Es oficio”, escribió. Luego endureció todavía más la acusación: “No hay que confiar en alguien que traiciona a otro. Cuidado, no es la única. Son traidores, porque están para robar”.
Marra no presentó pruebas que respalden una acusación de robo contra Agudiez o contra otros funcionarios. El decreto de renuncia tampoco informa irregularidades ni explica los motivos de la salida, por lo que las expresiones corresponden exclusivamente al exdirigente libertario.
Sin embargo, el mensaje agregó combustible a una reorganización rodeada de ruido político. Agudiez tenía bajo su órbita áreas vinculadas con la administración de la Quinta de Olivos, cuya estructura fue modificada por el Gobierno en medio de cuestionamientos por contrataciones y gastos.
El expulsado que conoce la cocina libertaria
El valor político de los mensajes no está solamente en su tono. Marra participó del nacimiento de La Libertad Avanza, compartió la primera línea del armado de Javier Milei y conoció desde adentro la disputa por los lugares de poder. Quedó fuera del partido a comienzos de 2025, tras una decisión atribuida al sector conducido por Karina Milei.
Desde entonces, cada intervención suya sobre el oficialismo carga con ese pasado. Marra no habla como un opositor que observa desde afuera, sino como alguien que estuvo sentado en la mesa libertaria hasta que le retiraron la silla.
Por eso, cuando escribe sobre personas que traicionan, roban y practican “magia negra”, las redes completan rápidamente los nombres que él evita pronunciar. Entre las primeras reacciones apareció una definición que resumió el clima: “Uno que se levantó tranquilo es Marra”. La economista Natalia Motyl respondió con ironía: “Súper normales la gente que rodea a Milei”.
Una indirecta con nombre y apellido
La interna libertaria ya abandonó hace tiempo cualquier pretensión de elegancia. Quienes compartieron actos, campañas y discursos ahora se arrojan acusaciones públicas con vocabulario de conspiración, traición y brujería.
Marra eligió no nombrar a Karina Milei, pero construyó una indirecta del tamaño de la Quinta de Olivos. Entre tarot, “magia negra”, traidores y funcionarios que supuestamente llegaron para robar, el exlibertario convirtió una renuncia administrativa en otro capítulo de una guerra donde todos parecen saber demasiado sobre todos.
El detalle más ácido es que la fuerza que prometió reemplazar a la “casta” terminó explicando sus peleas de poder entre acusaciones de negocios, traiciones palaciegas y artes oscuras. No será magia, pero el truco ya empieza a quedar a la vista.