El 2027 asoma como un año bisagra para el PRO en la Ciudad de Buenos Aires. Por primera vez desde 2007, el oficialismo porteño llega a la elección de jefe de Gobierno sin la victoria asegurada y con un escenario de alianzas totalmente abierto. En ese marco, Jorge Macri tiene en sus manos la definición más importante: cuándo se vota.
El plan A del alcalde hoy es no repetir lo de 2025. Ese año adelantó los comicios a mayo para evitar el arrastre de la economía nacional sobre la boleta libertaria, una jugada que terminó en una derrota inesperada y con bronca con Nación. Ahora, la postura es la inversa: unificar con la elección presidencial.
La estrategia está atada a las negociaciones con Karina Milei para construir un frente que funcione como bloque de contención del peronismo porteño. La idea que circula es que Macri encabece la lista y LLA ponga el segundo lugar. Uno de los nombres que está sobre la mesa es el de Pilar Ramírez.
El propio jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, blanqueó en Radio con Vos que la posición por ahora es votar "en el mismo momento que la elección presidencial" y que están abiertos a un nuevo frente "que pueda ayudar a hacer avanzar la agenda" de Macri.
La palabra final, de todos modos, la tiene Jorge Macri por decreto. El jefe de Gobierno ya dijo que quiere reelegir y que LLA debe ser parte del frente para evitar "volver al pasado", con el argumento de que "no podemos permitir que el kirchnerismo vuelva", pese a que ese espacio nunca gobernó la Ciudad.
Presupuesto y ley electoral, las dos llaves
Mauricio Macri, titular del PRO, apoya la alianza con LLA pero con una condición: que los libertarios no pongan candidato propio en CABA ni en los distritos donde gobierna el partido amarillo.
Los tiempos, sin embargo, apremian por dos frentes.
Por un lado, el Presupuesto 2027. Empieza a discutirse este mes en la Legislatura y se aprobaría a principios de diciembre. Para sancionarlo, el PRO necesita los 14 votos libertarios. Anunciar un desdoblamiento antes sería dinamitar esa negociación.
No es un dato menor: en 2024, Macri desdobló en la última semana de diciembre, recién después de haber aprobado el Presupuesto 2025 con los votos de Ramiro Marra, Eugenio Casielles y Jorge Reta, en una madrugada que terminó rompiendo el bloque de LLA.
Por otro lado, la ley electoral. El artículo 58 marca que el jefe de Gobierno debe convocar a elecciones generales al menos 185 días corridos antes de su realización y que deben celebrarse con no menos de 40 días de antelación a la finalización del mandato. El balotaje, dentro de los 30 días posteriores.
Con esos plazos, Navidad aparece como deadline. "Es probable que para noviembre haya novedades", admiten en Uspallata. Si se estira demasiado, la definición se pisa con las PASO nacionales. Si adelanta, vuelve a romper con los libertarios y se queda sin votos clave para su agenda en 2027.
Imagen en alza, economía en duda
En el PRO creen que a Macri le conviene estirar la negociación. Aseguran que su imagen está en crecimiento. "Tocamos fondo en 2024 y ahora las encuestas muestran que estamos en el mejor momento de la gestión", dice un dirigente de peso.
En la Legislatura coinciden: "No solamente mejoró la gestión, sino también la percepción de la Ciudad. Mucho tiene que ver la comunicación. La gente compró la narrativa de 'Ley y Orden' en todo sentido: en los desalojos y en los piquetes, pero también en la salud y en la prioridad al porteño".
Los números económicos, sin embargo, matizan el optimismo. Un informe de USINA señala que desde 2023 se perdieron 17 mil empleos industriales y cerraron más de 650 empresas manufactureras en CABA. En el último año, el distrito perdió 27.907 empleos formales y fue la segunda jurisdicción con mayor caída detrás de Buenos Aires. En el primer trimestre, la actividad creció apenas 0,7% interanual, impulsada por el sector financiero, pero con caídas en industria y comercio, tras el alza de 4,4% de 2025.
Por ahora, solo Tucumán confirmó que adelanta al 9 de mayo y Chaco vota separado por Constitución. Catamarca irá pegada a Nación.
Para el PRO, que gobierna hace 19 años el distrito más rico del país, será una elección inédita y reñida. En el macrismo lo resumen así: "Es algo nuevo para el PRO. El año que viene será 'nos quedamos o nos vamos'".
Fuente: Ambito Financiero