El Concejo Deliberante de La Plata comenzó a analizar una iniciativa que busca regular la actividad de prestamistas y proveedores de crédito por fuera del sistema bancario formal, en un contexto marcado por el crecimiento del endeudamiento de los hogares y las dificultades para cubrir gastos básicos.
La propuesta fue presentada por Josefina Bolis, presidenta del bloque de concejales de Fuerza Patria, y apunta a establecer parámetros mínimos para quienes comercializan financiaciones en la capital bonaerense.
El proyecto contempla la creación de un Registro Municipal obligatorio, con fines estadísticos y de fiscalización, en el que deberán inscribirse las personas jurídicas que ofrezcan créditos al público general.
La iniciativa parte de un escenario en el que cada vez más familias recurren al financiamiento informal para afrontar consumos esenciales, como alimentos, alquileres, tarifas de servicios públicos o gastos médicos.
El foco puesto en los métodos de cobranza
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la prohibición de metodologías de cobro consideradas abusivas o coercitivas.
El texto prevé sanciones frente a situaciones de hostigamiento, intimidaciones y cobros intempestivos que puedan afectar la privacidad del hogar, la reputación personal o la estabilidad laboral de los deudores.
Bolis vinculó el avance de estas prácticas con el crecimiento de un mercado crediticio informal que, según planteó, ganó terreno en medio de la pérdida de poder adquisitivo, la informalidad laboral y las mayores dificultades para acceder al sistema financiero tradicional.
“No se trata de un problema entre privados, sino de un fenómeno social cada vez más extendido que afecta directamente la dignidad humana, la salud mental y el proyecto de vida de las familias”, sostuvo la concejala al fundamentar la iniciativa.
La morosidad golpea con más fuerza a los jóvenes
El proyecto también incorpora datos sobre el nivel de endeudamiento en La Plata.
De acuerdo con el Mapa de Endeudamiento elaborado por el Observatorio de la Ciudad y la Fundación Friedrich Ebert, la tasa de morosidad en el distrito alcanza el 15,61%.
La situación es significativamente más grave entre los jóvenes de 18 a 25 años, donde el indicador asciende al 33,83%, más del doble que el promedio general.
Desde el espacio impulsor de la iniciativa advierten, además, que las estadísticas disponibles no alcanzan a reflejar por completo el problema, debido a que buena parte de los préstamos informales quedan fuera de los registros oficiales.
En esos circuitos, sostienen, pueden aparecer mecanismos de presión, extorsión e intimidación que profundizan la vulnerabilidad de quienes ya atraviesan dificultades económicas.
Con el proyecto, el Concejo Deliberante platense busca avanzar sobre una problemática que dejó de limitarse al acceso al crédito y comenzó a abrir otro debate: qué herramientas puede desplegar el Estado local para proteger a quienes quedan atrapados en deudas y mecanismos de cobranza por fuera del sistema financiero formal.