La interna de la Unión Cívica Radical bonaerense sumó un nuevo capítulo después de la última Convención partidaria. Miguel Fernández, exintendente de Trenque Lauquen y referente del espacio Construir, cuestionó el desarrollo del encuentro y reclamó que el partido recupere una identidad política propia de cara al escenario electoral de 2027.
El dirigente sostuvo que las diferencias surgieron a partir del incumplimiento de un acuerdo relacionado con la conformación de la Junta Electoral, órgano integrado por cinco miembros y encargado de intervenir en el proceso interno del radicalismo provincial.
Según explicó Fernández durante una entrevista con Martín López Lastra en El Enfoque Provincial, por Keops FM 90.1 de La Plata, Construir había consensuado una determinada integración, pero ese entendimiento no fue respetado al momento de tomar la decisión.
“La forma en que se resolvió estuvo mal, no se cumplió el acuerdo”, afirmó.
La salida de 65 convencionales
El desacuerdo provocó que 65 convencionales decidieran retirarse del encuentro partidario. Fernández aclaró, sin embargo, que esa determinación no debe interpretarse como una ruptura ni como el alejamiento de Construir de la estructura radical.
“No nos fuimos del partido”, señaló. Y reforzó su pertenencia al espacio al asegurar: “Somos radicales de toda la vida”.
De esta manera, buscó responder a las versiones que surgieron después de la Convención y que ubicaron a su sector analizando posibles acuerdos electorales con otras fuerzas políticas.
Fernández rechazó esas interpretaciones y aseguró que la prioridad de Construir pasa por fortalecer al radicalismo, definir una posición reconocible y elaborar una propuesta capaz de interpelar nuevamente a la ciudadanía.
“Nosotros creemos que hay que construir una identidad radical y hacer una propuesta radical para que el electorado nos visualice”, expresó.
“El partido no tiene voz”
Más allá de la discusión por la Junta Electoral, el exintendente advirtió que el conflicto expuso un problema más profundo dentro de la UCR bonaerense: la ausencia de una posición partidaria clara frente a los principales debates políticos.
“El problema central es que el partido no tiene voz”, cuestionó Fernández.
En ese sentido, consideró que el radicalismo debe definir qué piensa, qué propone y qué postura asumirá tanto frente al Gobierno bonaerense como ante la administración nacional. También planteó la necesidad de discutir, a partir de esa identidad, cuáles serán los límites y las condiciones para construir eventuales acuerdos electorales.
El referente de Construir cuestionó el “pragmatismo” que, desde su perspectiva, fue ganando terreno en las decisiones internas. Frente a esa dinámica, reclamó que la discusión partidaria deje de limitarse a la distribución de lugares y se concentre en la elaboración de un proyecto político.
Una discusión que mira hacia 2027
La controversia abierta durante la Convención anticipa un debate que marcará los próximos meses dentro de la UCR bonaerense. El partido deberá resolver no solo la integración de sus órganos internos, sino también qué lugar buscará ocupar en el escenario político que comienza a configurarse para 2027.
Para Fernández, cualquier discusión sobre alianzas debe estar precedida por una definición propia que permita identificar qué representa actualmente el radicalismo y cuál será su propuesta frente a la sociedad.
“Hay que llegar a la próxima Convención con identidad y con propuestas”, concluyó.