El grave deterioro de las rutas nacionales que atraviesan la provincia de Buenos Aires volvió a encender las alarmas del sector productivo. Empresarios del noroeste bonaerense presentaron ante las autoridades de Vialidad Nacional un informe técnico y reclamaron la puesta en marcha de un plan urgente de obras.
La Federación del Nucleamiento Empresarial del Noroeste Bonaerense advirtió sobre el estado de las rutas nacionales 5, 7, 188 y 33, corredores fundamentales para la producción agroindustrial, el transporte de cargas, el comercio y la conectividad regional.
El documento elevado al organismo nacional señala que el deterioro vial afecta directamente a 24 localidades y a más de 890.000 habitantes. Además, remarca que esas rutas son utilizadas diariamente por miles de camiones que transportan cereales, ganado, insumos agropecuarios y mercaderías, junto con el creciente tránsito asociado al desarrollo de Vaca Muerta.
Uno de los puntos centrales del reclamo fue la situación de la Ruta Nacional 5. Según el informe empresarial, por ese corredor circulan alrededor de 1.200 camiones diarios y se registran más de 50 víctimas fatales por año.
Ante este escenario, la Federación insistió en la necesidad de completar la transformación de la ruta en autovía, una obra reclamada desde hace años por intendentes, cámaras empresariales, transportistas y vecinos de las localidades atravesadas por la traza.
Sin embargo, Vialidad Nacional aclaró que la continuidad de la autovía quedó supeditada al éxito de futuras concesiones y a la obtención de financiamiento privado.
El estudio también alertó sobre el deterioro estructural de la red vial nacional, que distintos relevamientos ubican en torno al 65% de la traza bonaerense.
Los empresarios atribuyeron esa situación al crecimiento sostenido del tránsito pesado y al ascenso del nivel freático. De acuerdo con la entidad, ambos factores aceleran la degradación de los pavimentos, las banquinas, los puentes y las alcantarillas.
La preocupación no se limita a las dificultades para trasladar la producción. El mal estado de las rutas incrementa los tiempos de viaje, eleva los costos logísticos y multiplica los riesgos para quienes circulan diariamente por esos corredores.
Durante la reunión, Vialidad Nacional informó que la finalización de las obras pendientes en la Ruta Nacional 7, entre Junín y Luján, será incorporada a la futura concesión de la Ruta 8.
El proyecto sería financiado mediante el sistema de peajes, por lo que su ejecución dependerá de la viabilidad económica del esquema concesionado.
En relación con la Ruta Nacional 188, las autoridades adelantaron que comenzarán intervenciones en el tramo comprendido entre Pergamino y Junín. No obstante, no precisaron cuándo se iniciarán las tareas ni cuál será el alcance de los trabajos.
Para la Ruta Nacional 33, el organismo anticipó que mantendrá únicamente un esquema de conservación básica. Cualquier iniciativa destinada a convertirla en una ruta segura o autovía también dependerá de la llegada de capital privado.
Ante la falta de financiamiento público, Vialidad Nacional ratificó que la política actual estará concentrada en tareas de conservación rutinaria, como el corte de pasto, el bacheo y las reparaciones superficiales.
De esta manera, las obras de mayor envergadura solicitadas por el sector productivo quedarán postergadas hasta que puedan incorporarse a nuevos modelos de concesión.
La reunión se desarrolló en la sede central de Vialidad Nacional. Participaron el presidente de la Federación del Nucleamiento Empresarial del Noroeste Bonaerense, Dardo Dameno, y el secretario de la entidad, Daniel Reus.
Ambos fueron recibidos por el administrador general del organismo, Marcelo Campoy; la gerenta de Concesiones, Ema Albrieu; y el gerente de Proyectos y Obras, Víctor Farre. También asistieron representantes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA), que respaldaron el reclamo.