Las máximas conducciones sindicales del país recibieron en Buenos Aires al director global de ACTRAV-OIT, Oliver Röpke, y le presentaron un panorama de crisis laboral, pérdida de poder adquisitivo y avance de reformas que, según denunciaron, desmantelan el diálogo social.
El encuentro se realizó en la sede de la UOCRA y contó con la presencia de la CGT, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores. Fue la primera visita oficial de Röpke a la Argentina desde que asumió al frente de la Oficina de Actividades para los Trabajadores a fines de 2025. Lo acompañó Amanda Villatoro, responsable de ACTRAV para América Latina y el Caribe.
“No es un caso aislado”: la mirada de la OIT
Röpke, ex presidente del Comité Económico y Social Europeo, planteó que lo que ocurre en Argentina forma parte de un proyecto ideológico articulado por derechas a nivel mundial.
Para el funcionario de Naciones Unidas, el proceso que encabeza Javier Milei tiene como objetivo central avanzar contra los derechos laborales y el entramado democrático.
A pesar del recorte de financiamiento que sufren organismos internacionales por decisiones de potencias como Estados Unidos, Röpke ratificó el compromiso de ACTRAV con la justicia social, la libertad sindical y el fortalecimiento de las organizaciones de trabajadores.
La foto de la unidad sindical
Las tres centrales aprovecharon la cumbre para trazar una “cruda radiografía” de la situación: parálisis del empleo, regresión en condiciones de vida y reformas laborales impulsadas por el Gobierno Nacional.
Por la CTA Autónoma estuvieron Hugo “Cachorro” Godoy, Adolfo Aguirre y Daniel Jorajuria. Desde ese espacio remarcaron la necesidad de blindar alternativas progresistas en la región y seguir de cerca los procesos de Chile, Colombia y Brasil.
La CTA de los Trabajadores estuvo representada por Hugo Yasky y Roberto Baradel.
La CGT llevó la voz de Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Gerardo Martínez. Tras el encuentro, Sola publicó: “El trabajo es el centro” y sostuvo que “la unidad no es solo una consigna, es compartir una agenda en común que siempre tenga en el centro a quienes trabajan y sus familias”.
Respaldo internacional y denuncia por falta de diálogo
El cierre del encuentro dejó un fuerte respaldo político de la OIT al movimiento obrero argentino. Röpke y Villatoro expresaron su preocupación por la “ausencia de diálogo social” por parte del Poder Ejecutivo y alertaron que las medidas que afectan derechos individuales y colectivos vulneran convenios internacionales ratificados por Argentina.
Las centrales también repasaron los mecanismos de denuncia ante la OIT y pusieron como ejemplo casos de Panamá y Argentina como muestras de dinámicas regresivas contra las libertades gremiales.