En una ciudad donde cada vez aparecen más propuestas gastronómicas, diferenciarse no es tarea fácil. Sin embargo, Yokocino encontró una manera distinta de hacerlo: reunir tres marcas completamente diferentes en un mismo espacio y bajo un formato que todavía tiene pocos antecedentes en la región.
Ubicado en Av. 13 N° 581 1/2 entre 526 y 527, el espacio ya trabaja con modalidad delivery y take away, aunque próximamente también se podrá comer en el lugar. Para conocer más sobre sus propuestas y novedades, se los puede encontrar en Instagram como @yokocino.lp.
Detrás del proyecto están Manuel Guiglioni y Mario Tuliz, quienes decidieron apostar por el concepto de dark kitchen, aunque con una vuelta propia. “Hoy en día los costos de poner un local gastronómico son muy altos, y con la cantidad de propuestas que surgieron en este tiempo es difícil competir con una sola marca y un solo producto”, explicó Manuel Guiglioni, uno de los dueños.
La idea fue crear un espacio desde donde pudieran operar distintas marcas en simultáneo, compartiendo cocina, estructura y logística, pero manteniendo la identidad de cada propuesta.
Actualmente, Yokocino reúne tres marcas:
“La idea era que si estás con amigos y cada uno tiene ganas de comer algo distinto, no tengas que pedir tres deliveries diferentes. Acá podés pedir burgers, pizza y milanesas desde un mismo lugar”, contó.
Aunque el concepto de dark kitchen explotó durante la pandemia, Manuel asegura que buscaron darle una identidad diferente. “En muchas dark kitchens no hay atención al público, pero nosotros sí trabajamos take away y pronto también se va a poder comer en el lugar”, adelantó.
Apenas llevan un mes abiertos, pero aseguran que ya empezaron a ver resultados positivos. “Cuando entendimos que podíamos trabajar las tres marcas en simultáneo y que todo funcionaba bien, nos dimos cuenta de que esto podía andar muy bien”, señaló.
Uno de los desafíos más importantes fue encontrar marcas que confiaran en la propuesta y aceptaran sumar un nuevo punto de venta operado bajo el nombre de Yokocino. “Cuando logramos dar con las marcas indicadas, todo se desenvolvió muy bien”, recordó.
Además de la variedad, Manuel cree que el diferencial está en la experiencia. “Hay muy pocos lugares, o quizás casi ninguno, con este estilo de dark kitchen abierta al público”, aseguró.
Con productos que describen como “de excelente nivel”, el objetivo ahora es seguir creciendo y sumar nuevas marcas y sabores. “Somos los primeros en emprender este desafío de trabajar varias marcas en simultáneo, y queremos seguir incorporando propuestas de calidad para cubrir distintos gustos”.
Si tuviera que resumir el espíritu de Yokocino en una frase, Manuel no duda demasiado: “Distintas marcas, un mismo lugar”. Con una propuesta que combina variedad, practicidad y productos de primer nivel, Yokocino busca convertirse en una nueva referencia gastronómica de la ciudad. En tiempos donde las salidas y los encuentros también pasan por compartir una buena comida, la apuesta de reunir distintas marcas en un mismo lugar aparece como una alternativa innovadora para quienes quieren probar algo distinto sin resignar calidad ni opciones.
Porque a veces no hace falta elegir entre pizza, burgers o milanesas: la idea es disfrutar todo, en un mismo lugar.