PAíS | 23 ABR 2026

POLITICA

Se cae Adorni en las encuestas y Bullrich toma fuerza para pelear la Ciudad

La causa judicial por el patrimonio del jefe de Gabinete complica los planes de La Libertad Avanza en CABA. Con la imagen de Manuel Adorni en baja, Karina Milei reabre el diálogo con Patricia Bullrich, que ya se muestra activa en el distrito y no descarta competir por la Jefatura de Gobierno.




La investigación judicial sobre la declaración jurada de Manuel Adorni alteró el tablero electoral de La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires. Las denuncias por presuntas irregularidades patrimoniales del jefe de Gabinete, sumadas a la caída sostenida en su imagen pública, forzaron al oficialismo a revisar la estrategia que tenía definida para el distrito porteño.

Hasta hace semanas, Adorni era el candidato natural del espacio. Después de obtener el 30% de los votos en las legislativas de mayo, el vocero presidencial se perfilaba para encabezar la boleta en 2025, en línea con el plan de Karina Milei de fortalecer la marca libertaria en todo el país. La secretaria general de la Presidencia mantiene como objetivo firme disputarle el control de la Ciudad al PRO, aunque en otros distritos no descarta acuerdos.

Sin embargo, el avance de la causa judicial y los sondeos que marcan un deterioro en la valoración de Adorni obligaron a recalcular. En Casa Rosada reconocen que el escenario cambió y que hoy la prioridad es preservar la competitividad del espacio en un bastión clave. Por eso, comenzó a ganar terreno la opción de Patricia Bullrich como figura para encabezar la oferta electoral en CABA.

La relación entre Bullrich y Karina Milei había quedado tensa durante el verano. La exministra de Seguridad ganó protagonismo por su rol en el impulso de reformas centrales como la laboral, y algunos gestos públicos no cayeron bien en el entorno presidencial. Un video difundido por la propia senadora, con tono triunfal y música de Madonna, fue leído como un intento de capitalizar logros del Gobierno y terminó de enfriar el vínculo.

En ese momento, desde el Ejecutivo optaron por correrla de la escena porteña y apuntalar la figura de Adorni. “A Patricia no le gustan las operaciones. Ella va a estar donde tenga que estar”, repiten cerca de la senadora, que nunca dejó de mostrarse como una jugadora con equipo propio y sin subordinación directa a la mesa chica libertaria.

La semana pasada hubo un gesto de distensión. Karina Milei y Bullrich compartieron una reunión con legisladores y diputados porteños en las oficinas de Avenida de Mayo. Oficialmente, el encuentro fue para coordinar la agenda legislativa en la Ciudad y alinear proyectos. “No se habló de candidaturas. Fue una reunión donde hablamos de la agenda en común”, dijo uno de los asistentes. Sin embargo, la foto conjunta fue interpretada como una señal de acercamiento.

Bullrich también marcó diferencias con Adorni en público. Evitó defenderlo ante las denuncias y, en una entrevista en la Bolsa de Comercio de Córdoba, lo describió como un dirigente sin experiencia. “Él es una persona que recién arranca en política, quizás no tiene el cuero tan duro como lo tengo yo, entonces las cosas pueden afectar”, lanzó. En su entorno interpretaron que fue un modo de exponerlo como una figura política débil.

Dentro de las alternativas que maneja, la senadora ve con buenos ojos competir por la Jefatura de Gobierno porteña. Desde su armado admiten que están “expectantes” y que en las próximas semanas habrá movimientos concretos en el distrito. “Patricia tiene liderazgo y hace lo que tiene que hacer. Ella está en posición de colaborar”, aseguran. La idea es sostener su marca personal mientras se define si hay luz verde para salir a disputar la Ciudad.

Además de la agenda local, Bullrich prepara viajes a Chile y Uruguay en su rol de senadora. Su equipo busca profundizar el perfil internacional y, después del Mundial, lanzar una acción territorial en CABA. “Estamos preparando una acción concreta en el territorio”, anticipan. Por ahora, el operativo espera una orden política. Si Adorni no repunta, la candidatura de Bullrich en la Ciudad aparece como el plan B que empieza a convertirse en plan A.