En medio de un escenario donde el acceso a la salud mental sigue siendo desigual y fragmentado, la senadora bonaerense de Unión por la Patria, Amira Curi, presentó un proyecto de ley que propone la creación de guardias de urgencia en salud mental en hospitales de toda la provincia de Buenos Aires.
La iniciativa apunta a resolver uno de los déficits más persistentes del sistema público: la falta de dispositivos de atención inmediata frente a situaciones críticas vinculadas a padecimientos mentales y consumos problemáticos. Traducido: cuando alguien necesita ayuda urgente, muchas veces no hay dónde ir.
El proyecto establece la instalación y distribución equitativa de estas guardias, priorizando la cercanía y la accesibilidad. Para eso, fija criterios concretos: en zonas de baja densidad poblacional, los dispositivos no deberán ubicarse a más de 100 kilómetros de distancia, mientras que en áreas más pobladas se prevé al menos una guardia cada 500.000 habitantes.
Según los fundamentos de la propuesta, el problema no es nuevo ni menor. “Las dificultades en el acceso a la atención en salud mental siguen siendo una problemática estructural, especialmente en territorios alejados de los grandes centros urbanos”, advirtió Curi, poniendo el foco en una desigualdad que combina geografía, recursos y ausencia estatal.
Además de ampliar la red de atención, el proyecto contempla la reorganización de los dispositivos ya existentes y la conformación de equipos interdisciplinarios, en línea con los principios de la Ley Nacional de Salud Mental (N° 26.657). Esto implica un abordaje integral, con perspectiva de derechos y alejándose del viejo modelo centrado exclusivamente en la internación.
En ese marco, también se prevén instancias de capacitación para profesionales de la salud, con el objetivo de mejorar la calidad de la atención y garantizar intervenciones adecuadas en contextos de crisis.
Los datos que respaldan la iniciativa son, como suele pasar, incómodos. Según el SEDRONAR, casi tres de cada diez adultos en Argentina han atravesado algún trastorno de salud mental a lo largo de su vida. A eso se suma un aumento sostenido en el consumo de sustancias psicoactivas en los últimos años.
La senadora también citó informes de la Organización Mundial de la Salud que indican que la mitad de los problemas de salud mental comienzan antes de los 14 años y, en muchos casos, no son detectados ni tratados a tiempo. Una combinación bastante efectiva para que el problema escale.
El proyecto se inscribe dentro del marco de la Ley 26.657, que en su artículo 7 reconoce el derecho de todas las personas a recibir atención integral, gratuita, equitativa y humanizada en salud mental.