El Gobierno de Javier Milei envió al Congreso el proyecto de la denominada "ley Hojarasca", una iniciativa que busca eliminar normas consideradas obsoletas, sin aplicación práctica o incompatibles con la Constitución. El objetivo es simplificar el sistema legal y reducir la acumulación normativa.
La propuesta no es nueva: ya había sido presentada en 2024, pero perdió impulso con el tiempo. Ahora, el Ejecutivo busca derogar leyes que quedaron superadas por legislaciones posteriores o resultan obsoletas frente a avances tecnológicos.
El proyecto propone una depuración del digesto jurídico, incluyendo leyes que afectan libertades individuales o responden a lógicas de control incompatibles con el sistema democrático actual. Se incluyen disposiciones que penalizan conductas vinculadas al Estado y regulaciones consideradas anacrónicas.
Entre los ejemplos señalados por el Ejecutivo aparecen normas que van desde una ley del siglo XIX sobre carbón mineral hasta regulaciones sobre microfilmación y televisión en color. El argumento oficial sostiene que mantener estas normas aumenta la complejidad del sistema jurídico.
Otro eje del proyecto apunta a leyes que vulneran derechos fundamentales, como la internación obligatoria de personas con lepra. El Ejecutivo busca eliminar estas normas y avanzar en la desburocratización.
La "ley Hojarasca" se inscribe en la política de desregulación y reducción del aparato estatal impulsada por la gestión de Javier Milei. El objetivo es simplificar la actividad económica y la relación entre ciudadanos y Estado.
El proyecto pone el foco en normas que imponen trámites innecesarios o sostienen estructuras administrativas sin función real. El Ejecutivo busca dejar atrás un modelo basado en la acumulación normativa y la sobrerregulación.
La iniciativa busca avanzar hacia un esquema centrado en la libertad individual, la responsabilidad personal y la eficiencia en el uso de los recursos públicos, concluyeron desde la Casa Rosada.