LEGISLATIVAS | 24 FEB 2026

SEGUIMIENTO LEGISLATIVO

Salud Mental y adicciones: el eje que Pasqualin quiere consolidar desde su nuevo puesto legislativo

El dirigente radical de San Nicolás asumió funciones estratégicas en Diputados bonaerenses y anticipó que trabajará para que los proyectos vinculados al área no queden archivados.




El ex diputado provincial Julio Pasqualin acaba de asumir como Director General de Seguimiento Legislativo en la Cámara de Diputados bonaerense, un cargo técnico pero estratégico dentro del funcionamiento parlamentario. Y ya dejó claro que no piensa limitarse al expediente administrativo.

Pasqualin, dirigente de la Unión Cívica Radical y actual presidente del Comité radical de San Nicolás, ocupó una banca en la Cámara Baja entre 2021 y 2025 por la Segunda Sección Electoral. Durante ese período, impulsó proyectos vinculados a niñez, adolescencia y problemáticas asociadas a la salud mental y las adicciones. Su formación como psicólogo, con trayectoria en el campo del psicoanálisis, marcó esa agenda.

“Desde la banca de Diputado tuve la oportunidad de trabajar mucho en este tema de la Salud Mental, las adicciones, y otras patologías que habitualmente no son observadas ni abordadas. Y ahora quiero profundizar ese trabajo desde adentro de la Cámara Baja. En estos tiempos de crisis son cada vez más los bonaerenses que tienen problemas de salud mental. Y no podemos hacernos los distraídos ante esta situación”, sostuvo en diálogo con medios locales.

El nuevo rol de Director General de Seguimiento Legislativo implica coordinar y monitorear el avance de iniciativas parlamentarias, analizar su estado y articular su tratamiento dentro de la estructura administrativa de la Cámara. No es un cargo menor: es el lugar donde los proyectos pueden tomar impulso… o quedar archivados en el limbo burocrático que tanto le gusta a la política.

Desde allí, Pasqualin buscará mantener activa una agenda que considera urgente. En un escenario atravesado por crisis económica, deterioro del tejido social y aumento de consumos problemáticos, el dirigente radical advierte que la salud mental dejó de ser un tema sectorial para convertirse en una problemática transversal.

Su planteo no es menor dentro del debate bonaerense. La provincia concentra casi el 40% de la población del país y enfrenta una creciente demanda en materia de atención psicológica y dispositivos de acompañamiento comunitario, mientras los recursos públicos atraviesan tensiones presupuestarias.

Con este nuevo desembarco en la estructura de la Cámara Baja, Pasqualin apuesta a sostener una línea de trabajo que ya había impulsado desde su banca: visibilizar una problemática que, según advierte, muchos prefieren no mirar. Porque hablar de salud mental implica hablar de angustia social, de adicciones, de violencia, de jóvenes sin horizonte. Y eso no entra fácil en el marketing político.