La Cámara de Diputados otorgó este jueves media sanción al proyecto de Ley Penal Juvenil impulsado por el Gobierno, que propone modificar el régimen vigente y bajar la edad de imputabilidad. La iniciativa fue aprobada con 149 votos a favor y 100 en contra, sin abstenciones.
El proyecto establece la imputabilidad a partir de los 14 años para delitos graves y fija penas de hasta 15 años de prisión para casos como homicidios, robos con violencia y abusos sexuales. Además, contempla sanciones alternativas como amonestaciones, servicios comunitarios y monitoreo electrónico.
La iniciativa prioriza la reinserción social y dispone que la privación de la libertad sea el último recurso, con la creación de institutos especializados y programas educativos para jóvenes infractores. También prevé que los adolescentes de entre 14 y 16 años sean juzgados en tribunales específicos.
Durante el debate, el jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, defendió la medida al señalar: “Tenemos el compromiso de que el Estado deje de fallar, tome riendas en el asunto y resuelva los problemas de los argentinos. Cuando hay un delito grave, hay consecuencias graves. Y el Estado tiene que estar ahí”.
El oficialismo consiguió el dictamen de mayoría con el respaldo del PRO, la UCR y bloques provinciales, lo que permitió avanzar con la aprobación del proyecto. El Gobierno prevé destinar $23.739 millones para su implementación.
La discusión generó posiciones contrapuestas dentro y fuera del Congreso. Mientras algunos sectores sostienen que la reforma permitirá enfrentar la delincuencia juvenil, otros advierten que podría resultar inconstitucional y vulnerar derechos de los menores.
Tras la votación, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, celebró el resultado en redes sociales: “Se le ha dado media sanción al nuevo Régimen Penal Juvenil. Un paso más cerca de terminar con la puerta giratoria: delito de adulto, pena de adulto. Dios bendiga a la República Argentina. Fin”.
El debate se desarrolló en una sesión especial en la que también se trató la ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, con la reforma penal juvenil como eje central de la agenda legislativa del oficialismo.
Con la aprobación en Diputados, el proyecto deberá ser debatido ahora en el Senado para definir su sanción definitiva.