El sindicato ferroviario La Fraternidad anunció un paro total de trenes para el jueves 5 de febrero, que afectará a los servicios de pasajeros y de cargas en todo el país. La decisión se tomó luego de que fracasaran las negociaciones paritarias y ante la ausencia de respuestas concretas a los reclamos salariales del sector.
La medida se extenderá durante toda la jornada e impactará en los trenes metropolitanos, regionales y de larga distancia. Desde el gremio que conduce Omar Maturano sostienen que el conflicto se profundizó por la imposibilidad de alcanzar un acuerdo que permita recomponer el poder adquisitivo de los trabajadores ferroviarios.
Según plantearon desde La Fraternidad, las propuestas recibidas hasta el momento no logran compensar el efecto de la inflación y dejaron a los salarios con un fuerte atraso. En ese marco, señalaron que el paro busca visibilizar la situación y advirtieron que podrían adoptarse nuevas acciones si no se abre una instancia urgente de diálogo.
Desde el Gobierno nacional y el sector empresarial reconocen la complejidad del escenario, aunque hasta ahora no se confirmó una convocatoria formal que permita destrabar el conflicto. Mientras tanto, la suspensión del servicio afectará a millones de usuarios en una jornada laboral clave.
El paro ferroviario se suma a un contexto de creciente tensión sindical en el transporte público y vuelve a poner en el centro del debate la discusión salarial, con impacto directo en la movilidad cotidiana y en la actividad económica.