El ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, Walter Correa, volvió a cuestionar el proyecto de reforma laboral que el Gobierno nacional buscará tratar en el Congreso durante febrero. Según advirtió, la iniciativa profundiza la flexibilización y afecta derechos básicos de los trabajadores.
Sostuvo que la discusión sobre cambios en la legislación laboral es necesaria, pero remarcó que el texto impulsado por la administración de Javier Milei “es una fórmula vieja, ya aplicada que beneficia de manera arcaica a los empresarios”. En ese marco, también mencionó dos proyectos que el Ejecutivo bonaerense prevé impulsar en la Legislatura provincial.
“Hoy se habla de modernización laboral mientras se propone una jornada de trabajo de hasta 13 horas. No hay nada de moderno en esa iniciativa, como tampoco lo hay en intentar manotear la caja de los jubilados para financiarse, avanzar en retrocesos fiscales o impulsar una veintena de artículos que atentan directamente contra derechos esenciales de los trabajadores”, manifestó el funcionario.
Desde su perspectiva, la clave de una verdadera reforma debería ser la incorporación de las y los trabajadores a la economía formal. En ese sentido, cuestionó la falta de debate amplio y de consensos en torno al proyecto promovido por Nación.
“No se puede pensar una reforma laboral que deje afuera a los trabajadores y beneficie de manera arcaica a los empresarios, que siempre estarán dispuestos a ganar más. Una verdadera reforma no se impone a puertas cerradas ni se decide entre pocos, como pretende este gobierno”, puntualizó Correa.
El debate se dará en el marco de las sesiones extraordinarias, previstas entre el 2 y el 27 de febrero. El oficialismo nacional apunta a tratar la iniciativa de “Modernización laboral” en el Senado entre el 10 y el 12 de ese mes.
Entre los puntos centrales, el proyecto propone modificar el esquema de indemnizaciones, introducir mecanismos alternativos financiados por aportes patronales y realizar cambios en convenios colectivos y descuentos salariales. Para Correa, se trata de una discusión que debe darse con participación de los trabajadores y una mirada productiva de largo plazo.