PROVINCIA | 5 ENE 2026

ECONOMíA

Ahorro corriente y déficit fiscal: el delicado equilibrio de la Provincia

La administración bonaerense logró un superávit económico, pero el crecimiento del gasto y el costo financiero expusieron tensiones presupuestarias que condicionan el rumbo fiscal del próximo año.




La Provincia de Buenos Aires cerró el tercer trimestre de 2025 con un panorama fiscal mixto. Los números provisorios de la ejecución presupuestaria, difundidos por el Ministerio de Economía bonaerense, muestran que la administración logró un superávit económico, pero al mismo tiempo terminó el período con déficit primario y financiero, en un contexto marcado por la presión del gasto, la caída de transferencias nacionales y mayores tensiones de financiamiento.

De acuerdo al informe oficial, entre enero y septiembre la Provincia acumuló un superávit económico de $264.500 millones, equivalente al 1,1% de los ingresos corrientes. Ese dato refleja que los recursos corrientes alcanzaron para cubrir el funcionamiento cotidiano del Estado. Sin embargo, el resultado cambia cuando se observa el frente fiscal más amplio: el resultado primario —ingresos menos gastos antes del pago de intereses— cerró con un déficit de $520.374 millones, mientras que el déficit financiero trepó a $1,4 billones, el 5,7% de los ingresos totales.

Ingresos en alza, pero gasto más rápido

Los ingresos totales provinciales alcanzaron casi $24,8 billones, con un crecimiento nominal interanual del 50% y un aumento real del 2,5% respecto del mismo período de 2024. La estructura de recursos se sostuvo, casi en su totalidad, en ingresos corrientes, con una participación marginal de los ingresos de capital.

Dentro de ese esquema, la recaudación tributaria volvió a ser el pilar central: superó los $19 billones y mostró subas nominales cercanas al 48% interanual. Impuestos como Ingresos Brutos, Sellos y Automotor lideraron el crecimiento, con el tributo a los Sellos destacándose por un incremento nominal superior al 100%.

No obstante, el ritmo de los ingresos no alcanzó para compensar la dinámica del gasto. Los gastos corrientes crecieron por encima de la recaudación, impulsados por aumentos en salarios, prestaciones sociales, consumo y servicios no personales, con rubros que registraron alzas interanuales de tres dígitos.

 

 

El desempeño fiscal bonaerense se inscribe en un escenario nacional complejo. Mientras el Gobierno nacional logró en varios meses de 2025 superávits primarios y financieros, bajo el objetivo de sostener el “déficit cero”, las provincias enfrentaron una reducción de transferencias y mayores dificultades para equilibrar sus cuentas.

En ese marco, distintos análisis privados advierten que el crecimiento del gasto subnacional, sin ingresos que acompañen en igual magnitud, explica la erosión de los resultados fiscales positivos. Durante 2025, varias jurisdicciones cerraron con déficit financiero, y Buenos Aires aparece entre las más afectadas en términos relativos a su volumen de gasto.

Los datos al tercer trimestre plantean un reto central para el gobierno de Axel Kicillof y su equipo económico, encabezado por el ministro Pablo López. El desafío será sostener políticas públicas, inversión y cumplimiento de la deuda, sin profundizar las tensiones fiscales en un año clave como 2026.

Con capacidad para generar ahorro corriente pero con un déficit fiscal persistente, la Provincia de Buenos Aires enfrenta un delicado equilibrio entre la gestión social del gasto y la necesidad urgente de ordenar las cuentas