La Unión Industrial Argentina (UIA) respaldó la reforma laboral que se debatirá en el Congreso la próxima semana, considerándola una prioridad para mejorar el mercado de trabajo nacional. Martín Rappallini, titular de la UIA, defendió el trabajo que realizó como miembro del Consejo de Mayo y señaló que la sanción de la reforma es fundamental para mejorar el mercado laboral.
Rappallini destacó que el sistema laboral argentino tiene un fracaso importante, con 15 años sin generar empleo formal, y que la reforma busca modernizar las relaciones laborales internas y generar incentivos para la productividad. "Hay que ubicar la ley en un contexto en el cual hace 15 años que no se genera empleo formal", afirmó.
El dirigente industrial también criticó al gremialismo por oponerse a la reforma y no tomar una posición unificada. "He hablado con representantes sindicales que entendían que hay que tomar medidas pero cuando hay que tomar una posición unificada entienden que hay que salir a criticar, oponerse", dijo.
La reforma laboral incluye la creación de un Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que permitirá a las empresas armar un fondo de cese y generar empleo formal. Rappallini respaldó la conformación de un banco de horas, el nuevo cálculo de indemnizaciones y el régimen de vacaciones.
"Las empresas que paguen aportes van a poder armar un fondo de cese, es un incentivo para el blanqueo y formalización de las empresas y una solución muy inteligente", afirmó Rappallini.
Rappallini también destacó que Argentina tiene la capacidad de ser competitiva en la industria, pero que las distorsiones del pasado y la presión fiscal récord en el mundo hacen que producir y distribuir sea más caro. "Circula un video donde un empresario nacional explica cómo los productos importados cuestan el doble en la Argentina que en Brasil y Uruguay", concluyó.
La reforma laboral se debatirá en el Congreso la próxima semana y se espera que sea aprobada con modificaciones.
La Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM) expresó su respaldo a la iniciativa, pero solicitó modificaciones al proyecto, como actualizar condenas con tasas bancarias, revisar las cuotas obligatorias derivadas de convenios, que los aportes patronales solo sean de carácter voluntario y acabar con la retención automática de aportes sindicales.