El ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa, volvió a apuntar contra la política económica de Javier Milei luego del cierre de la planta de Whirlpool en Pilar. Para el funcionario, el episodio representa “otro paso en la destrucción del aparato productivo argentino”.
Recordó que la fábrica había sido inaugurada hace apenas tres años para producir lavarropas destinados al mercado interno y a la exportación. “Era un símbolo de un país que apostaba a la industria y el trabajo”, señaló.
“Hoy deja de producir y pasa a importar”, lamentó Costa, quien advirtió que desde la llegada de Milei “cerraron más de 30 empresas por día” y se perdieron “más de 270 mil empleos registrados”.
El ministro sostuvo que no se trata solo de estadísticas, sino de familias que quedaron “sin ingresos ni estabilidad”. Aseguró que el deterioro no es accidental: “Son decisiones deliberadas que destruyen la producción nacional”.
Entre los factores que afectaron al sector productivo, mencionó el “tipo de cambio atrasado”, el crédito encarecido, la apertura “indiscriminada” de importaciones y la caída del consumo por la pérdida de poder adquisitivo.
Costa afirmó que el impacto en la provincia de Buenos Aires es “devastador”. Detalló una caída del 10% en la industria, del 25% en la construcción y del 8% en el comercio en comparación con 2023.
También expresó preocupación por la situación del turismo, que arrastra dos temporadas negativas sin apoyo nacional. Señaló que el turismo emisivo creció 50%, mientras que el receptivo “se desplomó”.
“Por cada dólar que entra por turismo extranjero, se van tres por argentinos que viajan al exterior”, advirtió. Para Costa, esto refleja una estrategia oficial que “solo fomenta el turismo afuera”.
El ministro insistió en que las políticas actuales cambiaron el modelo económico: “Se pasó de promover la producción al incentivo de las importaciones; del empleo al ajuste; del trabajo a la timba financiera”.
Finalmente, sostuvo que defender la industria nacional, el mercado interno y el empleo “no es un slogan”, sino la única vía para que el país vuelva a crecer. “Sin producción y sin industria nacional, no hay futuro posible”, concluyó.