PROVINCIA | 14 AGO 2025

ALERTA

“Vapear no es un juego”: crece la preocupación por el consumo entre adolescentes

La Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires advirtió sobre los riesgos de estos dispositivos y alertó sobre las estrategias de la industria tabacalera para normalizar su consumo en los jóvenes.




El uso de cigarrillos electrónicos o vapeadores entre adolescentes argentinos muestra un crecimiento alarmante, pese a que su comercialización, importación, distribución y publicidad están prohibidas desde hace 14 años. Desde la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires alertaron sobre estos dispositivos.

Según la Encuesta Mundial sobre Tabaco en Jóvenes, el 7,1% de los estudiantes argentinos de entre 13 y 15 años ya utiliza cigarrillos electrónicos. En CABA, la cifra se eleva al 8%, y datos recientes muestran que entre los 12 y 13 años, un 25,2% ha probado vapeadores alguna vez y un 11,2% lo ha hecho en el último mes, lo que refleja un preocupante descenso en la edad de inicio. Además, casi la mitad de los adolescentes consultados por la Fundación Interamericana del Corazón estaría dispuesto a probarlos, mientras que más de la mitad comienza entre los 14 y 15 años.

El Defensor del Pueblo Adjunto de Buenos Aires y coordinador del Observatorio de Adicciones, Walter Martello, subraya que esta tendencia constituye un “grave problema sanitario” y alerta sobre la baja percepción de riesgo entre los jóvenes. El 41,8% de los estudiantes cree que el cigarrillo electrónico es menos dañino que el convencional, mientras que casi el 40% no sabe si lo es y solo el 7,3% considera que es más perjudicial.

Marketing dirigido y riesgos para la salud

La industria tabacalera utiliza sabores llamativos como frutas, chocolate, chicle y menta, envases coloridos y promoción en redes sociales e influencers para atraer a adolescentes. Según Martello, estos dispositivos no deben considerarse herramientas para dejar de fumar, sino puertas de entrada al consumo de tabaco. Diversos estudios muestran que los jóvenes que vapean tienen más probabilidades de iniciar el consumo de cigarrillos tradicionales o de otras sustancias.

Los cigarrillos electrónicos producen un aerosol inhalable que contiene nicotina y compuestos tóxicos como acetaldehído, formaldehído y nitrosaminas. La nicotina genera adicción y puede afectar el desarrollo cerebral de adolescentes y fetos en gestación. Entre los riesgos reportados se encuentran la enfermedad respiratoria grave asociada al vapeo (EVALI), tos, sibilancias, mareos, dolores de cabeza, intoxicaciones accidentales, quemaduras por explosión de dispositivos y efectos del “humo de segunda y tercera mano”. También existe preocupación por el uso de líquidos con cannabis, que puede afectar memoria, rendimiento académico y salud emocional.

Regulación y debate sobre legalización

En Argentina, la ANMAT prohíbe la importación, distribución y comercialización de vapeadores desde 2011, y el Ministerio de Salud reafirma que no deben usarse para dejar de fumar. Sin embargo, un comercio ilegal activo facilita el acceso de adolescentes, principalmente a través de canales electrónicos.

Recientemente, el Poder Ejecutivo Nacional presentó un proyecto que modificaría la Ley de Impuestos Internos, incluyendo a los cigarrillos electrónicos como productos gravados, lo que legalizaría de facto su comercialización. Para la Defensoría del Pueblo bonaerense, esta medida contradice las recomendaciones de organismos nacionales e internacionales y podría reforzar la falsa percepción de inocuidad entre los jóvenes.

“La protección de la salud de la población es una función esencial del Estado. No es legítimo legalizar y gravar productos cuya comercialización está desaconsejada por los organismos de salud”, concluye Martello, subrayando la urgencia de políticas públicas que frenen esta creciente adicción entre adolescentes.