El sector del peronismo de la Cuarta Sección Electoral que se identifica con Cristina Fernández de Kirchner realizó este fin de semana un encuentro político en Nueve de Julio, bajo la consigna "Cristina libre".
La actividad fue convocada por el PJ local y se desarrolló en la sede del Sindicato de Luz y Fuerza. Reunió a dirigentes, concejales, legisladores y militantes del espacio, con el objetivo de analizar la coyuntura nacional y discutir la reorganización del movimiento en los distritos de la región.
Además del reclamo por la situación judicial de la ex presidenta, el encuentro sirvió para reivindicar su conducción política. En distintos momentos de la jornada se escuchó la consigna "Cristina libre y presidenta", que sintetizó el posicionamiento del sector frente al escenario nacional.
Entre los presentes estuvieron la dirigente Teresa García, el senador Oscar Parrilli, la ministra Florencia Saintout, los diputados provinciales Micaela Olivetto y Avelino Zurro, y la concejal de Chivilcoy, Constanza "Coty" Alonso.
Durante la jornada también hubo fuertes críticas al rumbo económico de la gestión de Javier Milei y un llamado a fortalecer la militancia y la organización territorial del justicialismo.
Apertura y marco político
El encargado de abrir el encuentro fue el presidente del PJ de Nueve de Julio, Augusto Ippoliti. En su intervención sostuvo que el proceso judicial que atraviesa Cristina Kirchner no puede entenderse por fuera del contexto político y económico del país.
Para el dirigente local, la detención y la inhabilitación para ejercer cargos públicos funcionan como una herramienta de disciplinamiento sobre el campo popular.
En esa línea, se establecieron comparaciones con los procesos judiciales que enfrentaron otros ex presidentes de la región, como Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador.
Desde el panel se planteó que la defensa de la ex mandataria debe ser una prioridad para el espacio, por encima de cualquier debate anticipado sobre candidaturas o proyectos personales.
El discurso de Zurro
Uno de los momentos más destacados fue la exposición del intendente de Pehuajó, Pablo Javier Zurro, quien se convirtió en una de las voces centrales del encuentro.
Con un tono enfático, el jefe comunal defendió las gestiones de Néstor Kirchner y Cristina Kirchner y cuestionó a aquellos dirigentes que formaron parte de esos gobiernos y luego se alejaron del espacio.
"Jamás hay que bajar la bandera", repitió Zurro, al reivindicar la lealtad política y la necesidad de sostener las convicciones aún cuando no haya cargos ni beneficios en juego.
El intendente también criticó al presidente Javier Milei y defendió un modelo de desarrollo productivo basado en el agregado de valor en el sector agropecuario, la industrialización de la producción nacional de alimentos y una menor dependencia de las importaciones.
En clave regional, destacó el trabajo territorial del peronismo en la Cuarta Sección y el crecimiento del espacio en distritos donde históricamente le cuesta imponerse en las elecciones. Allí convocó a mantener la militancia y a seguir defendiendo las ideas del movimiento.
Autocrítica y memoria
Otro de los ejes de su discurso fue la interna del justicialismo. Zurro reclamó una autocrítica dentro del peronismo, pero advirtió que esa revisión no debe servir para negar o desconocer los logros alcanzados durante los gobiernos kirchneristas.
Volvió a apuntar contra quienes se apartaron del kirchnerismo después de haber ocupado lugares de poder y sostuvo que la lealtad se pone a prueba, sobre todo, en los momentos adversos.
Sobre el cierre, reivindicó la memoria histórica, recordó a los 30.000 desaparecidos de la última dictadura militar y remarcó que conocer el pasado es clave para entender el presente y proyectar el futuro.
Definición política
El encuentro dejó una definición clara por parte del sector convocante: en medio de las discusiones sobre el futuro del peronismo y las tensiones internas del movimiento, el kirchnerismo de Nueve de Julio buscó ratificar su identidad y volver a ubicar a Cristina Fernández de Kirchner en el centro de su construcción política.