La decisión del gobierno de Axel Kicillof de avanzar con la creación de una empresa provincial destinada a producir y distribuir medicamentos abrió una nueva confrontación política en la Legislatura bonaerense. El bloque de senadores del PRO rechazó la iniciativa y cuestionó la ampliación de la estructura estatal, al considerar que la administración provincial debe concentrarse en mejorar el funcionamiento de los servicios públicos que ya tiene bajo su responsabilidad.
La discusión se produjo durante la sesión de este jueves 5 de noviembre, cuando el Senado bonaerense aprobó por mayoría el proyecto de creación del Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense, una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria destinada a intervenir en la investigación, producción y distribución de medicamentos, vacunas e insumos médicos.
La iniciativa, impulsada por el Ejecutivo provincial y defendida por el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, tiene como uno de sus principales objetivos fortalecer el abastecimiento de hospitales y centros sanitarios, además de reducir los costos que debe afrontar el Estado en la adquisición de productos farmacéuticos.
Sin embargo, el proyecto encontró resistencia en distintos sectores opositores, que cuestionaron su financiamiento, sus posibles costos administrativos y la necesidad de crear una nueva estructura empresarial para desarrollar estas actividades.
A través de un comunicado, el bloque de senadores del PRO sostuvo que la iniciativa responde a un modelo de gestión que, a su entender, continúa ampliando las responsabilidades y los gastos del Estado sin resolver las dificultades de funcionamiento de las instituciones existentes.
Los legisladores argumentaron que la Provincia atraviesa restricciones presupuestarias y problemas de financiamiento en áreas esenciales, por lo que consideraron contradictorio avanzar con la creación de una empresa que requerirá recursos, personal y gastos permanentes. "No se puede seguir creando más Estado cuando el que ya existe presenta problemas de funcionamiento, dificultades de administración y falta de recursos. Kicillof pretende sumar nuevas estructuras mientras todavía no logra dar respuestas satisfactorias con las que tiene", expresaron.
Desde esa perspectiva, el bloque opositor planteó que la prioridad debería estar puesta en mejorar la administración de los organismos actuales y fortalecer las prestaciones destinadas a la población.
La postura refleja una diferencia política de fondo respecto de las herramientas que debe utilizar el Estado para intervenir en el sistema de salud y garantizar el acceso a bienes esenciales.
Mientras el oficialismo considera que ampliar la capacidad pública de producción puede permitir reducir costos y mejorar el abastecimiento, el PRO sostiene que esos objetivos deberían alcanzarse mediante una gestión más eficiente de las estructuras existentes y una mayor articulación con el sector privado.
El proyecto que obtuvo media sanción contempla la creación de una Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM), en la que la Provincia conservará el 99% del capital social.
La futura compañía tendrá facultades para investigar, desarrollar, fabricar, comercializar y distribuir medicamentos, vacunas, insumos y otros productos sanitarios.
La propuesta apunta principalmente a abastecer el sistema público de salud bonaerense, que comprende hospitales provinciales y municipales distribuidos en los 135 distritos. Uno de los fundamentos del Ejecutivo es que disponer de capacidad productiva propia permitiría reducir la dependencia de las compras a laboratorios privados y mejorar las condiciones en las que el Estado adquiere medicamentos e insumos.
La iniciativa también contempla un esquema de financiamiento que podría incluir ingresos derivados de la comercialización de productos, el desarrollo de patentes y asignaciones presupuestarias provinciales.
En su comunicado, el PRO reconoció que garantizar el acceso a los medicamentos constituye una responsabilidad fundamental del Estado, pero cuestionó que ello implique necesariamente la creación de una nueva empresa pública.
Desde el bloque defendieron una alternativa basada en aprovechar la capacidad de los laboratorios existentes, promover inversiones y fortalecer los vínculos entre organismos estatales, empresas privadas e instituciones dedicadas a la investigación y el desarrollo. "La Provincia tiene responsabilidades fundamentales que todavía no está cumpliendo como debería. Necesitamos un Estado que garantice seguridad, educación y salud de calidad, que administre responsablemente los recursos públicos y que resuelva los problemas de los bonaerenses", señalaron los senadores.
El legislador Pablo Petrecca también manifestó reparos sobre la iniciativa y reclamó precisiones respecto de la inversión inicial, los costos de funcionamiento, las metas de producción y los mecanismos de designación de autoridades.
Entre sus cuestionamientos mencionó la existencia del Instituto Biológico Tomás Perón, organismo provincial con funciones relacionadas con la producción y el control de productos farmacéuticos y biológicos.