La interna del peronismo en Hurlingham volvió a quedar expuesta. Juan Zabaleta, ex jefe comunal y hoy concejal, salió a marcar distancia de la administración de Damián Selci con un diagnóstico severo: para él, el gobierno municipal está lejos de la gente en el momento en que más lo necesita.
En una entrevista con Zona Norte Hoy, el ex intendente describió un distrito donde la gestión no se siente en la vida cotidiana. A su entender, la crisis económica exige un Estado local activo y presente, pero lo que ve es todo lo contrario: una estructura que no acompaña, que no responde y que no genera políticas pensadas para la realidad de cada vecino.
La frase que sintetizó su crítica fue contundente: el municipio no está. Ni cerca de los barrios, ni conectado con las urgencias de los hurlinghenses.
Imagen versus gestión
Para Zabaleta, el problema no es solo la ausencia, sino la forma en que se intenta disimularla. Aseguró que en Hurlingham sobra puesta en escena y falta trabajo de fondo.
Gobernar, remarcó, no es solo comunicar bien o mostrar una ciudad ordenada en fotos y videos. Es resolver problemas concretos, estar en el territorio y sostener políticas que impacten en la vida de la gente. Y en ese punto, según su mirada, la gestión actual se queda en la superficie: mucho anuncio, mucho relato y poco resultado.
Un hospital anunciado y sin atención
El ejemplo más fuerte que puso sobre la mesa fue el del hospital de PAMI. Zabaleta recordó que el edificio fue presentado públicamente en más de una oportunidad, pero afirmó que jamás llegó a prestar los servicios que se habían prometido para los adultos mayores del distrito.
Para los jubilados, explicó, eso no es un detalle administrativo: es la diferencia entre tener un lugar donde atenderse cerca de su casa o seguir peregrinando por el sistema de salud.
La pelea local, en clave provincial
Zabaleta no dejó su crítica solo en lo municipal. La conectó con el debate que atraviesa al peronismo bonaerense y nacional: cómo reconstruir una propuesta que vuelva a ser creíble frente a la sociedad y que pueda plantarse como alternativa al gobierno de Javier Milei.
En ese esquema, volvió a ubicar a Axel Kicillof como la figura central para liderar esa etapa. También nombró a Gabriel Katopodis, actual ministro bonaerense, como uno de los dirigentes que deberían tener un rol protagónico en ese proceso de reordenamiento.
De esta manera, la crítica a Selci terminó funcionando también como un mensaje político más amplio: sin cercanía, sin gestión real y sin respuestas en salud y en los barrios, advirtió, al peronismo le va a costar recuperar la confianza de la gente.