El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, desembarcó este viernes en Jujuy con una agenda que combinó acuerdos institucionales, críticas al presidente Javier Milei y encuentros políticos destinados a ampliar la presencia nacional del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). La visita tuvo como primera escala una reunión con el mandatario jujeño Carlos Sadir, perteneciente a la Unión Cívica Radical, con quien firmó convenios de cooperación y compartió un mensaje de diálogo entre provincias, pese a las diferencias partidarias.
La fotografía entre ambos gobernadores adquiere relevancia en el escenario político nacional, no solamente por tratarse de dirigentes de espacios diferentes, sino también porque se inscribe en la estrategia de Kicillof de construir vínculos más allá de los límites del peronismo bonaerense. Su recorrida ya incluyó provincias como Córdoba, Chaco, La Pampa, Misiones y Corrientes, donde anteriormente mantuvo un encuentro con el radical Juan Pablo Valdés.
Durante la reunión realizada en la Casa de Gobierno de Jujuy, los mandatarios avanzaron en siete acuerdos de cooperación vinculados con áreas como Gobierno Digital, Trabajo y Empleo, Deportes, Minería, Desarrollo Agrario y Seguridad. La intención expresada por ambas administraciones es fortalecer el intercambio de experiencias y desarrollar mecanismos de articulación entre jurisdicciones, en un contexto atravesado por las restricciones presupuestarias y los reclamos provinciales al Gobierno nacional.
Kicillof aprovechó el encuentro para marcar diferencias con la lógica de confrontación política que atribuye a la administración libertaria. "Nosotros con el gobernador Sadir no somos del mismo partido, pero podemos hablar", afirmó, y advirtió que las diferencias ideológicas no deberían convertir a los adversarios políticos en enemigos, especialmente cuando existen responsabilidades institucionales que requieren coordinación.
El mandatario bonaerense volvió a cuestionar el programa económico de Javier Milei y sostuvo que las consecuencias del ajuste se reflejan tanto en las economías regionales como en la vida cotidiana de las familias. En ese sentido, vinculó la caída del consumo, el deterioro del poder adquisitivo y las dificultades financieras de las provincias con las decisiones adoptadas desde la Casa Rosada.
Uno de sus cuestionamientos más duros estuvo dirigido a las declaraciones presidenciales sobre las dificultades de la población para llegar a fin de mes. Kicillof consideró que existe un profundo desconocimiento de las estrategias a las que recurren miles de hogares para sostener sus gastos esenciales y señaló que la ausencia de situaciones extremas en las calles no significa que las necesidades básicas estén cubiertas.
Según planteó, muchas familias reducen consumos, postergan gastos y recurren al endeudamiento para afrontar la compra de alimentos, medicamentos y el pago de servicios. También cuestionó la orientación internacional del Gobierno, al que acusó de responder a intereses externos y de subordinar decisiones económicas a los lineamientos de Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional.
"Este es un Gobierno orquestado por gobiernos de afuera", afirmó el gobernador, en una crítica que forma parte de su posicionamiento frente al rumbo económico nacional.
La agenda de Kicillof también tuvo una dimensión partidaria en una provincia donde el justicialismo atraviesa un prolongado conflicto interno. El PJ jujeño permanece condicionado por las disputas derivadas de su intervención y por la competencia entre sectores que buscan reorganizar su conducción.
En ese escenario, el gobernador bonaerense encontró respaldo en el sector encabezado por Rubén Rivarola, presidente del bloque Justicialista de la Legislatura provincial, quien lo definió como "el próximo presidente de la Argentina". La agenda incluyó actividades en Palpalá, con una visita al Centro de Investigación y Desarrollo en Materiales Avanzados y Almacenamiento de Energía de Jujuy (CIDMEJu), encuentros con referentes políticos y una convocatoria partidaria en el Club Altos Hornos Zapla. También estaba prevista una reunión con el intendente Rubén Rivarola para avanzar en un convenio de cooperación con el municipio.
El desembarco en territorio jujeño se inscribe en la expansión del Movimiento Derecho al Futuro, la corriente que conduce Kicillof y que intenta proyectar su presencia hacia otras provincias mediante acuerdos políticos, encuentros con dirigentes territoriales y una agenda que combina gestión y posicionamiento nacional.
Aunque desde su entorno procuran evitar que cada actividad sea interpretada como el lanzamiento de una candidatura presidencial, los movimientos del gobernador se desarrollan en un escenario donde las distintas expresiones del peronismo comienzan a discutir sus liderazgos y estrategias para 2027.