La provincia de Buenos Aires comenzó a aplicar una modificación de su legislación de tránsito que redefine las prioridades de circulación en esquinas y encrucijadas, con el objetivo de reducir los conflictos de interpretación y establecer criterios más precisos para conductores y peatones. La reforma fue impulsada por la diputada Silvina Vaccarezza, de UCR-Cambio Federal, y quedó incorporada a la Ley 13.927 mediante el nuevo artículo 28 quater.
Uno de los cambios centrales establece que la prioridad de paso no dependerá exclusivamente de la circulación por la derecha cuando los vehículos transiten por vías de distinta jerarquía. De acuerdo con la modificación, quienes circulen por autopistas, semiautopistas, rutas, carreteras y avenidas tendrán prioridad frente a aquellos que pretendan ingresar o cruzar desde calles de menor categoría.
En estas situaciones, los conductores que lleguen desde vías secundarias deberán detener completamente su marcha y permitir el paso de los vehículos que circulan por la vía principal, independientemente del lado desde el cual se aproximen.
La medida busca resolver situaciones que habían generado interpretaciones judiciales diferentes desde la sanción del régimen provincial en 2009. Entre los antecedentes se encuentra un fallo de la Suprema Corte bonaerense de 2018 que reconoció la prioridad por derecha aun cuando el otro vehículo circulaba por una avenida. Posteriormente, desde la Justicia se reclamaron mayores precisiones legislativas para evitar controversias.
La reforma también determina que los vehículos que ingresan a una rotonda deben ceder el paso a aquellos que ya se encuentran circulando por ella. Del mismo modo, quienes transiten por calles de tierra deberán dar prioridad a los vehículos que circulan por caminos pavimentados.
También se mantienen las prioridades correspondientes a los vehículos de emergencia cuando desempeñan sus funciones y utilizan las señales reglamentarias. Quienes realizan un giro hacia una calle transversal deberán permitir el paso de los vehículos que ya circulan por ella, mientras que los peatones conservarán su prioridad en sendas peatonales y cruces legalmente habilitados.
Otro aspecto incorporado contempla las intersecciones con circulación lenta en ambas direcciones. En esas circunstancias, el paso deberá organizarse de manera alternada, permitiendo avanzar sucesivamente a los vehículos de cada calle.
La normativa establece, además, que quien se detiene completamente antes de ingresar a una encrucijada pierde la prioridad frente a otro vehículo que se aproxima en movimiento, dentro de las condiciones previstas por la reforma.
En caminos rurales se fijan pautas específicas para peatones, ciclistas y jinetes, quienes deberán ceder el paso salvo que exista señalización particular. Para las cuestas estrechas, en tanto, se dispone que deberá retroceder quien desciende, excepto cuando circule con acoplado o remolque.
La legislación también establece criterios para resolver situaciones en las que coincidan distintas excepciones, de manera que los conductores deberán respetar el orden de prioridades previsto.
Pese a las modificaciones, la prioridad por derecha no desaparece del régimen bonaerense. Continúa siendo la regla general cuando no se presentan las excepciones expresamente contempladas.