Vicente López volvió a quedar en lo más alto del conurbano bonaerense. Así lo confirma el último informe del Centro de Ciudades Inteligentes de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, que evaluó a 31 distritos metropolitanos en cinco dimensiones: política e institucional, desarrollo económico, sociedad, medio ambiente, y tecnología e infraestructura.
El municipio alcanzó 3,78 puntos sobre 5 y se consolidó como el mejor gestionado de la región. Su fortaleza estuvo en la solvencia institucional, el desarrollo económico —donde igualó los 3,72 puntos de Tres de Febrero— y los indicadores sociales de espacio público, salud y educación, donde llegó a 3,88.
Detrás de Vicente López quedaron Tres de Febrero con 3,55, Escobar con 3,35 —que debutó en el podio—, San Isidro con 3,31 y San Miguel con 3,11. La zona norte y noroeste vuelve a dominar la parte alta de la tabla.
El fenómeno Ezeiza
El dato más llamativo de la edición 2026 no está en la cima, sino en la remontada de Ezeiza.
En la medición de 2025, el distrito había quedado muy relegado, con apenas 1,96 puntos. Un año después, pegó un salto de 0,81 puntos y llegó a 2,77, la mejora interanual más grande de todo el conurbano.
Ese crecimiento le permitió dejar atrás los últimos puestos y meterse entre los diez mejores valorados del área metropolitana, en un contexto donde 15 municipios mostraron retrocesos.
Una radiografía, no un ranking de simpatía
Omar Quiroga, director del Centro de Ciudades Inteligentes de la UBA, aclaró que el objetivo del estudio no es medir la popularidad de un intendente, sino darle a cada gestión una radiografía técnica de sus fortalezas y debilidades.
El informe muestra que los distritos que mejor rinden se destacan por sus políticas de adaptación climática, gestión de residuos y atracción de inversiones.
En cambio, en las periferias todavía persisten deudas estructurales: falta de cloacas, problemas en la provisión de agua potable y desorden urbano frente a un crecimiento demográfico que no se detiene.