La ministra de Ambiente de la provincia de Buenos Aires, Daniela Vilar, anunció la conformación del Frente Ambiental Latinoamericano, una iniciativa de cooperación entre gobiernos regionales y locales destinada a construir estrategias comunes frente al cambio climático, la contaminación, la pérdida de biodiversidad y las desigualdades sociales. El anuncio se realizó en el marco de la segunda edición de la Agenda Ambiental Latinoamericana, que se desarrolla en la ciudad de La Plata los días 29 y 30 de octubre.
La propuesta reúne a diez gobiernos subnacionales que, según explicó la funcionaria, trabajaron durante más de un año en la elaboración de una agenda compartida. Entre las jurisdicciones participantes se encuentran la Ciudad de México, Canelones, Niterói, La Pampa y Buenos Aires, con el propósito de fortalecer una posición latinoamericana en los debates internacionales sobre ambiente y desarrollo.
El nuevo espacio busca promover una transición productiva y energética que incorpore criterios de justicia social, reducción de las desigualdades y participación comunitaria, en un escenario global marcado por las dificultades para alcanzar acuerdos sostenidos frente a la crisis climática.
“Estamos ante un contexto global de múltiples crisis, en un mundo fragmentado y profundamente desigual”, sostuvo Vilar durante su intervención, al plantear que los problemas ambientales no pueden analizarse de manera aislada de las condiciones económicas y sociales de las poblaciones.
La iniciativa impulsada desde Buenos Aires propone fortalecer la cooperación entre gobiernos, compartir experiencias de gestión y construir herramientas que permitan incorporar las demandas de América Latina a las discusiones internacionales sobre el futuro ambiental.
Uno de los ejes centrales de la exposición de Vilar fue la defensa del denominado ambientalismo popular, un enfoque que vincula la protección de los recursos naturales con el desarrollo económico, la distribución de la riqueza y las condiciones de vida de las comunidades. “Un ambientalismo popular necesariamente soberano”, afirmó la ministra, al destacar la importancia de que los países latinoamericanos puedan definir sus propias estrategias de desarrollo sin quedar subordinados a intereses externos.
Desde esa perspectiva, planteó que las políticas ambientales deben contemplar las particularidades sociales, culturales y productivas de cada territorio, especialmente en una región que concentra una importante diversidad biológica y grandes reservas de recursos naturales, pero que también presenta profundas desigualdades.
La funcionaria reivindicó la creación del Ministerio de Ambiente bonaerense durante la gestión de Axel Kicillof, al considerar que la incorporación de una cartera específica permitió jerarquizar la problemática ambiental dentro de las políticas públicas provinciales.
En otro tramo de su discurso, Vilar dirigió fuertes críticas al Gobierno nacional y cuestionó la orientación de las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei en materia de ambiente, ciencia y educación. “Hoy tenemos gobiernos nacionales negacionistas, que niegan la evidencia científica”, sostuvo, al advertir sobre las consecuencias que, a su entender, tiene el debilitamiento de los organismos estatales dedicados a la protección ambiental.
La ministra cuestionó la eliminación del Ministerio de Ambiente como cartera nacional y señaló las dificultades que genera la ausencia de una contraparte federal de igual jerarquía para coordinar políticas con la provincia de Buenos Aires, donde residen más de 17 millones de personas.
También denunció una reducción de los recursos presupuestarios destinados a programas ambientales y expresó su preocupación por las iniciativas de flexibilización de regulaciones laborales, tributarias y ambientales.
En ese contexto, hizo referencia a las discusiones sobre la Ley de Glaciares y al papel que cumplen los recursos naturales estratégicos en el desarrollo económico y la soberanía de los países.
Para Vilar, la crisis ambiental requiere fortalecer las capacidades del Estado, sostener la investigación científica y promover políticas públicas que combinen producción, empleo y preservación ambiental.
La creación del Frente Ambiental Latinoamericano apunta a consolidar un espacio de trabajo entre gobiernos que comparten problemáticas vinculadas con el calentamiento global, la contaminación y la pérdida de biodiversidad, pero que también enfrentan desafíos económicos y sociales.
El programa oficial del encuentro incorpora como ejes la transición justa, la redistribución de la riqueza y la construcción de una posición compartida desde el Sur Global. La intención es que las políticas de adaptación y mitigación climática puedan desarrollarse sin profundizar las desigualdades existentes.
La ministra sostuvo que la cooperación regional constituye una herramienta necesaria para fortalecer las capacidades institucionales de los gobiernos y promover respuestas que trasciendan las fronteras nacionales.
“El fin último es el buen vivir de los pueblos”, expresó Vilar, al insistir en que la protección ambiental debe estar vinculada con las condiciones materiales de vida, el acceso a derechos y las oportunidades de las futuras generaciones.