El asesinato de Nancy Estela Godoy, la docente rural de 52 años que permanecía desaparecida desde principios de octubre en la provincia de Corrientes, provocó una jornada nacional de duelo, paro y movilizaciones que este jueves 29 tuvo una fuerte repercusión en el sistema educativo bonaerense. La medida convocada por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) registró elevados niveles de adhesión en distintas localidades, donde numerosas escuelas suspendieron las actividades y las comunidades educativas se sumaron al reclamo de justicia.
El paro alcanzó a jardines de infantes, establecimientos primarios y secundarios de diferentes puntos de la provincia, aunque su impacto fue desigual y dependió de la participación de docentes, directivos y trabajadores auxiliares. En algunos distritos, los reportes locales dieron cuenta de adhesiones superiores al 90%, mientras que en otros establecimientos se mantuvieron las actividades de manera parcial.
La convocatoria fue impulsada después de que se confirmara el hallazgo del cuerpo de Godoy, quien se desempeñaba como directora suplente de la Escuela N.º 626 del paraje El Malezal, en el departamento correntino de Esquina. La mujer había sido vista por última vez el 7 de octubre y su desaparición había generado una creciente preocupación entre familiares, compañeros de trabajo y organizaciones sindicales.
La investigación judicial avanza bajo la hipótesis de un homicidio, con cinco personas detenidas y distintas imputaciones vinculadas con el crimen, entre ellas acusaciones por femicidio. Mientras se desarrollan las actuaciones judiciales, los gremios docentes reclamaron que se determinen todas las responsabilidades y que el caso no quede impune.
La medida tuvo una fuerte repercusión en el interior de la provincia. En Balcarce, el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) confirmó su adhesión y convocó a una concentración en la plaza Libertad, mientras que los medios locales informaron un acatamiento del 95% durante el turno mañana.
En Baradero, los reportes también señalaron una participación superior al 90%, en tanto que en Pergamino la mayoría de las escuelas públicas se vio alcanzada por la medida. Una situación similar se registró en Mar del Plata, donde la adhesión de gremios docentes y trabajadores municipales afectó el funcionamiento de establecimientos provinciales y municipales.
En Pehuajó, SUTEBA convocó a una concentración y una marcha, mientras que en Mar Chiquita también se informó una importante participación de trabajadores de la educación. En Roque Pérez, la medida contó con la adhesión de SUTEBA y la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), aunque la suspensión de clases dependió de la situación de cada institución.
En Brandsen, la Escuela de Educación Secundaria Técnica N.º 1 comunicó que no tendría actividades durante la jornada, al igual que la Escuela Secundaria N.º 1 de Castelli, que suspendió las clases en todos sus turnos.
También se realizaron convocatorias en Necochea, Coronel Rosales, Bahía Blanca, Bragado, La Plata, Tandil, Junín, Chacabuco y Patagones, con distintas modalidades de participación, que incluyeron concentraciones, movilizaciones y actividades en homenaje a la docente asesinada.
En Bragado, una de las iniciativas se desarrolló bajo la consigna “Una tiza por Nancy”, mientras que en Bahía Blanca se convocó a una concentración en la plaza Rivadavia y en Junín se organizó una marcha en la plaza 25 de Mayo.
Los porcentajes difundidos corresponden a relevamientos de medios y organizaciones locales y no representan una medición general del acatamiento en toda la provincia.
Más allá de la suspensión de actividades, la jornada puso en discusión las condiciones en las que trabajan miles de docentes rurales en distintas regiones del país, particularmente en establecimientos alejados de los centros urbanos, donde las distancias, las dificultades de comunicación y la falta de servicios pueden incrementar las situaciones de vulnerabilidad.
Desde CTERA expresaron su acompañamiento a la familia de Godoy y a la comunidad educativa de Corrientes, al tiempo que exigieron una investigación exhaustiva que permita esclarecer el crimen.
“Ninguna trabajadora ni ningún trabajador de la educación debe ejercer su tarea sin protección”, sostuvo la organización sindical, que también reclamó responsabilidades a las autoridades provinciales y nacionales por las condiciones laborales de quienes desarrollan tareas educativas en zonas aisladas.