El municipio de Quilmes inauguró 33 nuevas cuadras de pavimento en el barrio El Progreso de Bernal Oeste, una obra financiada íntegramente con recursos municipales que busca mejorar la circulación, la conectividad y las condiciones de accesibilidad de las familias de la zona.
La recorrida fue encabezada por la diputada provincial Mayra Mendoza y la intendenta interina Eva Mieri, quienes destacaron la continuidad de las inversiones en infraestructura urbana y cuestionaron la falta de acompañamiento del Gobierno nacional en materia de obra pública.
Los trabajos forman parte del Plan Bianual 2025-2027 y se integran a una política municipal que, según los datos difundidos por la gestión, ya permitió superar las 1.300 cuadras pavimentadas desde 2019. El objetivo es alcanzar las 1.600 para el próximo año.
La intervención comprendió inicialmente 18 cuadras y posteriormente incorporó otras 15, todas ejecutadas con pavimento rígido de hormigón y cordón cuneta.
Las mejoras abarcaron distintos tramos de las calles Bermejo, Pilcomayo y Doctor Pozzo, y permitirán facilitar el tránsito de vehículos particulares, servicios públicos y unidades de emergencia.
Durante la actividad, Mendoza destacó el papel de la organización comunitaria en el desarrollo del barrio y sostuvo que la transformación urbana requiere de un trabajo conjunto entre vecinos y Estado. “Los barrios y los municipios enteros salen adelante si hay un grupo de personas que se organizan y que tiran todos para el mismo lado”, afirmó.
La legisladora, actualmente en uso de licencia como intendenta, remarcó que las obras fueron realizadas con fondos municipales y cuestionó la falta de financiamiento nacional.
“Estas 33 cuadras de pavimentación del barrio están hechas íntegramente con el aporte y el esfuerzo de las y los vecinos. No hay ayuda del Gobierno Provincial para estas obras. Y el Gobierno Nacional nos mira con la espalda y nos deja completamente olvidados. Hoy Quilmes se tiene que cuidar a sí mismo”, sostuvo.
Por su parte, Mieri recordó que cuando la actual gestión asumió en 2019 existían más de 3.000 cuadras sin pavimentar en el distrito y destacó la continuidad de los trabajos pese a las dificultades económicas.
La intendenta interina también cuestionó la política nacional de paralización de la obra pública y defendió el papel de los recursos municipales para sostener las intervenciones barriales.
Además de las nuevas calles, el municipio realizó un operativo integral de Servicios Públicos que incluyó la instalación de siete reductores de velocidad, tareas de limpieza, desmalezado y pintura de cordones.
La intervención busca mejorar no solamente las condiciones de circulación, sino también la accesibilidad a escuelas, jardines de infantes, centros de salud y viviendas.
Durante la recorrida, vecinos del barrio expresaron su satisfacción por la finalización de una obra reclamada durante décadas.
“Estuvimos esperando 50 años el pavimento y nunca llegaba”, contó Sandra Peralta, una de las residentes, quien destacó que la llegada de las mejoras representa una respuesta a una demanda histórica de la comunidad.
En la misma línea, Sandra Bertai señaló que los avances registrados en los últimos años significaron un cambio importante para las familias y, especialmente, para los niños que concurren a las instituciones educativas de la zona.