La Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires (CEPBA) encendió una nueva alarma sobre el estado de la economía. Su presidente, Guillermo Siro, advirtió que el país atraviesa “una amenazante recesión” con un fuerte descenso de la actividad y una capacidad industrial ociosa que ya ronda el 50% por la caída del consumo.
El dirigente empresario lo planteó en declaraciones al canal de streaming “Dale Play”, donde describió un escenario de fábricas con menos turnos, máquinas que se apagan y ventas que no llegan.
La recesión que se mide en la calle
Siro aclaró que, más allá de la definición técnica de recesión como dos trimestres seguidos de caída de la actividad, en el mundo pyme el fenómeno se mide de otra manera.
“La recesión en la calle y en el mundo pyme se mide en las ventas que no llegan, porque en las fábricas se reducen sus turnos y en las máquinas se van apagando”, sostuvo.
Según explicó, salvo algunos buenos indicadores en minería y agro, el resto de las actividades industriales atraviesa serios problemas de coyuntura por el debilitamiento del mercado interno, del que depende buena parte de las pymes argentinas.
Menos poder adquisitivo, menos consumo
El titular de CEPBA vinculó la caída directamente con la pérdida de poder adquisitivo de las familias.
“El peso creciente de los gastos familiares en servicios, transporte, medicamentos y alimentos reduce los recursos disponibles para consumir otros bienes y servicios”, señaló.
Esa dinámica, advirtió, genera un círculo vicioso: “Las pymes nos manejamos en el mercado interno y el mercado interno son los trabajadores. Por consiguiente, si no hay actividad pyme, no hay trabajadores. Si no hay trabajadores, no hay mercado interno”.
Impuestos e importaciones
A la caída del consumo, Siro sumó otros dos factores que complican a las empresas locales: la presión impositiva y las dificultades para competir con importaciones provenientes de países con mano de obra semiesclava.
Para el dirigente, esa combinación deja a la industria nacional en desventaja y acelera el freno de la producción.
“Generar dólares trabajados”
En otro tramo de la entrevista, Siro apuntó a las oportunidades que, a su juicio, pierde la provincia de Buenos Aires cuando no logra transformar sus recursos naturales y su producción primaria en más bienes industriales.
Mencionó las posibilidades vinculadas con la energía, la agroindustria y las cadenas de valor regionales. En lugar de limitarse a exportar materias primas o recursos sin suficiente procesamiento, propuso avanzar hacia una estructura productiva que genere más empleo, tecnología y divisas.
“Tenemos que generar dólares trabajados”, planteó, al defender la necesidad de desarrollar actividades industriales capaces de aprovechar los recursos disponibles y ampliar las exportaciones con valor agregado.