El avance de las urbanizaciones sobre playas, médanos y otros ambientes naturales de la costa bonaerense volvió a instalarse en la agenda legislativa provincial a partir de un proyecto presentado por la senadora de la Unión Cívica Radical Nerina Neumann, que propone establecer un régimen específico de protección y ordenamiento territorial para compatibilizar el desarrollo urbano y turístico con la preservación ambiental.
La iniciativa parte de un diagnóstico sobre las consecuencias de las construcciones en sectores vulnerables del litoral marítimo, donde las transformaciones del territorio pueden alterar la dinámica natural de la costa y aumentar la exposición de las poblaciones a inundaciones y otros fenómenos extremos. Según argumentó la legisladora, las herramientas normativas vigentes, incluido el Código de Aguas provincial, no resultaron suficientes para impedir intervenciones sobre áreas ambientalmente sensibles, debido a la dispersión de regulaciones, las dificultades para hacerlas cumplir y la ausencia de una delimitación integral y actualizada de la línea de ribera.
Protección de médanos, playas y acantilados
El proyecto contempla la preservación de playas, médanos, acantilados, desembocaduras y albuferas, además de la recuperación de sectores degradados por intervenciones humanas. También plantea prevenir nuevas construcciones en zonas expuestas a inundaciones y otros riesgos, incorporando criterios de planificación territorial que permitan anticipar los efectos de fenómenos meteorológicos extremos.
La propuesta incluye mecanismos permanentes de monitoreo y medidas de adaptación, con el propósito de que las decisiones sobre expansión urbana contemplen tanto las características ambientales como las condiciones de seguridad de las localidades costeras.
Desarrollo turístico con reglas claras
Neumann aclaró que su iniciativa no pretende detener el crecimiento de los municipios marítimos ni limitar la actividad turística, sino establecer condiciones que permitan desarrollar esas actividades sin profundizar los problemas derivados de una urbanización incompatible con la dinámica natural del litoral. En esa dirección, destacó la necesidad de preservar los ambientes que todavía mantienen sus características naturales y revisar la situación de urbanizaciones que nunca llegaron a consolidarse.
El régimen propuesto tendría alcance sobre todo el litoral marítimo bonaerense y contemplaría las competencias de los distintos niveles del Estado, con una perspectiva de planificación integral.
La senadora sostuvo que el conocimiento científico disponible debe incorporarse a las decisiones públicas para prevenir riesgos, administrar los recursos naturales y evitar que el crecimiento de las localidades costeras comprometa su sostenibilidad ambiental.