Encontrar un lugar para descansar, alejarse del ritmo cotidiano y disfrutar de la naturaleza es una de las propuestas de Cabañas del Campo, un emprendimiento ubicado en Capilla del Señor, partido de Exaltación de la Cruz, que recibe principalmente a visitantes de la Ciudad de Buenos Aires en busca de tranquilidad y espacios verdes.
La idea surgió de la experiencia de Nicole Wagner y Marile Garrido, sus dueñas, quienes encontraron en el turismo una forma de compartir el lugar donde viven. Antes de iniciar este proyecto, Nicole había tenido una posada en Morro de São Paulo, Brasil, y quiso continuar vinculada a la actividad. “Vivo en un lugar maravilloso y compartirlo nos da mucho placer”, cuenta sobre el origen de la propuesta.
Como directora ejecutiva, Nicole se ocupa de distintas tareas cotidianas, desde responder consultas y coordinar las reservas hasta acompañar a los huéspedes durante su estadía, para que cada visita transcurra de la mejor manera.
El complejo cuenta con cinco cabañas, con alternativas tanto para parejas como para familias. Cuatro de ellas están destinadas exclusivamente a dos personas adultas y llevan los nombres de El Granero, Los Naranjos, Los Pinos y Los Liquidambar. Cada una tiene una identidad vinculada con los árboles que la rodean y dispone de un espacio privado de 500 metros cuadrados, entrada independiente, cochera y parrilla. Además, comparten el acceso a una pileta al aire libre, con sectores equipados para descansar y disfrutar del entorno.
La quinta cabaña, La Marca, está pensada para grupos familiares y puede alojar hasta seis personas. A diferencia de las otras unidades, admite niños y mascotas y cuenta con un espacio privado de 1.500 metros cuadrados, pileta, gazebo de madera, parrilla y solárium.
Todas las cabañas están equipadas para que los visitantes puedan disfrutar de una estadía confortable, con cocina, utensilios, ropa blanca, aire acondicionado y conexión a internet satelital, entre otros servicios. La propuesta combina así la comodidad de un alojamiento equipado con la posibilidad de pasar tiempo al aire libre.
En cuanto al movimiento turístico, Nicole señala que la demanda no se vio afectada y que, por el contrario, registraron un crecimiento. Si bien el invierno suele ser una temporada de menor ocupación, con la llegada de los meses más cálidos esperan recibir nuevamente a más visitantes.
De cara a lo que viene, el objetivo es mantener la esencia del emprendimiento y seguir recibiendo a quienes los eligen con la misma dedicación de siempre. A pocos kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Cabañas del Campo ofrece una alternativa para hacer una pausa, disfrutar del verde y descubrir la tranquilidad de Capilla del Señor.