La reforma sanitaria impulsada por Axel Kicillof quedó atravesada por una nueva disputa dentro del oficialismo bonaerense, donde las diferencias entre Sergio Berni y Malena Galmarini, con la intervención de la vicegobernadora Verónica Magario, demoraron el tratamiento previsto en el Senado. El principal desacuerdo gira alrededor del Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA) y de las consecuencias que su implementación podría tener sobre las competencias y los recursos municipales.
Los proyectos vinculados con el SIPBA y el Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense habían avanzado en las comisiones de Salud y Legislación General, pero el consenso para llevarlos al recinto se quebró cuando aparecieron objeciones sobre el esquema de integración sanitaria.
Galmarini, senadora del Frente Renovador dentro de Fuerza Patria, confirmó sus reparos en declaraciones a ese medio: “Nosotros el proyecto, así como está, no lo vamos a votar”, sostuvo, y argumentó que su prioridad es preservar la atención que brindan los municipios, sobre la cual se sostiene una parte importante del sistema provincial.
El reclamo de una mesa con intendentes
La legisladora propuso convocar a jefes comunales de los distintos sectores del oficialismo, legisladores y funcionarios provinciales para revisar el texto y unificar criterios. Su cuestionamiento apunta al posible traslado de responsabilidades hacia los distritos sin una distribución de recursos que permita sostenerlas.
“Vamos a trabajar para tener un mejor sistema de salud, no uno peor o uno donde pasan las competencias a los municipios y la provincia se queda con el recurso”, afirmó Galmarini, al explicar las razones de su rechazo a la redacción actual.
De acuerdo con la reconstrucción de Provincia Noticias, Magario trasladó las objeciones al gobernador, quien habría aceptado una revisión final. Las alternativas bajo análisis serían introducir modificaciones durante el tratamiento en la comisión de Presupuesto o directamente en el recinto, con la expectativa de ampliar los apoyos.
Berni defiende los acuerdos previos
La posición de Berni, según el mismo medio, es sostener el texto que obtuvo respaldo en las comisiones y preservar los acuerdos alcanzados durante esa instancia. La publicación también atribuyó a su entorno advertencias sobre una eventual ruptura del bloque, aunque no informó una decisión formal en ese sentido.
La controversia llegó además a Diputados, donde el presidente de la bancada peronista, Facundo Tignanelli, habría intervenido en conversaciones con referentes de los distintos sectores para acercar posiciones.
Así, la reforma dejó de ser una discusión circunscripta a las comisiones sanitarias y pasó a exponer diferencias sobre la relación entre la Provincia y los municipios. El desafío del oficialismo será acordar quién asume las responsabilidades, con qué recursos y bajo qué condiciones, antes de reunir los votos necesarios para avanzar.