El intendente de Benito Juárez, Julio César Marini, advirtió que los municipios están utilizando sus recursos y reservas para responder al aumento de las necesidades sociales, en un escenario que describió como de caída del consumo, dificultades laborales y retiro de prestaciones nacionales. En diálogo con CódigoBAIRES, sostuvo que esa intervención de los gobiernos locales resulta decisiva para contener las consecuencias de la crisis.
“No hay un estallido porque los intendentes estamos sosteniendo la parte social”, afirmó el jefe comunal, quien aseguró que las partidas destinadas a la asistencia comunitaria se triplicaron y que los fondos anticíclicos acumulados durante años comenzaron a disminuir de manera acelerada.
Marini explicó que esa presión sobre las cuentas municipales convive con la necesidad de mantener servicios, atender urgencias y preservar los salarios de los trabajadores comunales, en un contexto en el que las familias recurren cada vez más al Estado local para cubrir gastos esenciales.
Medicamentos, servicios y reservas que se achican
El intendente señaló que los municipios debieron absorber demandas vinculadas con medicamentos que, según denunció, dejaron de ser cubiertos por PAMI, cambios en el programa Remediar, la provisión de prótesis y el impacto de la quita del beneficio de zona fría para el gas.
En ese marco, explicó que las reservas municipales funcionan como respaldo para afrontar gastos que antes no recaían sobre las comunas, aunque advirtió que ese mecanismo tiene un límite por el ritmo al que se consumen los recursos.
También mencionó el esfuerzo de su administración para sostener el poder adquisitivo de los empleados municipales mediante aumentos superiores al 25% en el salario básico.
Frente a ese diagnóstico, diferenció la actuación del Gobierno nacional del vínculo con la Provincia y destacó la coordinación con los ministerios bonaerenses de Desarrollo de la Comunidad y de Salud. “Tenemos un gobernador que realmente nos gira la coparticipación en tiempo y forma”, expresó sobre Axel Kicillof, a quien también reconoció el esfuerzo por completar obras en los distritos.
Críticas a Milei y a la mirada sobre el interior
Marini cuestionó los viajes internacionales de Javier Milei y sostuvo que no se traducen en respuestas para las necesidades productivas y sociales de los municipios. Además, criticó los recortes a las universidades y a las personas con discapacidad, y reclamó explicaciones sobre el traslado de reservas de oro al exterior.
Su evaluación incluyó una comparación con la crisis de 2001 y un cuestionamiento a la cobertura de medios porteños, a los que acusó de no reflejar suficientemente el cierre de pequeñas y medianas empresas ni el deterioro del comercio en el interior.
“No salen de la General Paz para afuera”, afirmó, al señalar la distancia que encuentra entre parte de la agenda mediática y los problemas que enfrentan las comunidades bonaerenses.
Un pedido de unidad con Kicillof como candidato
En el plano político, el intendente cuestionó a los legisladores que llegaron a sus bancas en listas peronistas y luego acompañaron iniciativas del Ejecutivo nacional que, según consideró, perjudicaron a los trabajadores.
Con 23 años de experiencia al frente del municipio, reclamó que la dirigencia opositora priorice las necesidades sociales y deje de lado las disputas internas. Su pedido fue directo: “Unirse y dejarse de joder”.
Marini vinculó esa unidad con la construcción de una propuesta presidencial encabezada por Kicillof, a quien definió como un dirigente “joven, capacitado y que sabe de economía”, y planteó que el peronismo debe organizar una alternativa capaz de ofrecer otro rumbo para el país.