El senador bonaerense y presidente del bloque PRO, Pablo Petrecca, presentó dos iniciativas en la Legislatura provincial vinculadas a la atención de la salud mental, con foco en la Policía Bonaerense y en el sistema educativo.
La propuesta principal apunta a crear un Régimen Provincial de Prevención, Atención y Seguimiento de la Salud Mental para el personal policial, con el objetivo de brindar contención a efectivos expuestos a situaciones de violencia, estrés y experiencias traumáticas en el ejercicio de sus funciones.
Fin al temor a pedir ayuda
Uno de los ejes centrales del proyecto es eliminar el estigma que hoy impide a muchos policías solicitar asistencia. El texto establece que recibir tratamiento psicológico o pedir ayuda no podrá ser considerado, por sí solo, un antecedente negativo para la carrera ni justificar sanciones disciplinarias.
“La salud mental no puede ser un tema del que nos acordemos solamente cuando ocurre una tragedia o cuando una situación llega al límite”, sostuvo Petrecca al fundamentar la iniciativa.
“Un policía puede pedir ayuda sin miedo. Pedir ayuda no puede ser motivo de estigmatización ni convertirse automáticamente en un obstáculo para su carrera”, agregó.
El proyecto también prevé protocolos de intervención inmediata ante situaciones críticas, como procedimientos con múltiples víctimas, enfrentamientos armados o la muerte de un compañero en servicio, y garantiza la confidencialidad de la información vinculada a la salud mental del agente. Además, aclara que la asistencia psicológica no implicará de manera automática la pérdida de la aptitud psicofísica ni la separación del cargo.
Más psicólogos en las escuelas
El segundo proyecto apunta al sistema educativo y solicita al Poder Ejecutivo un informe detallado sobre la disponibilidad de profesionales de la psicología en las escuelas bonaerenses.
La iniciativa propone relevar cuántos establecimientos cuentan con atención psicológica, qué cargos están cubiertos y cuáles permanecen vacantes, con el fin de identificar las herramientas existentes para detectar y abordar casos de angustia, ansiedad, violencia y otras problemáticas que afectan a niños y adolescentes.
“Cuando hablamos de educación, no podemos mirar solamente los contenidos o los resultados académicos. También tenemos que preguntarnos cómo están nuestros chicos y quién los escucha”, señaló Petrecca, quien mantuvo reuniones con autoridades del Colegio de Psicólogos para avanzar con la propuesta.