El Día de la Madre trajo un poco de alivio a las panaderías bonaerenses, pero no logró revertir la caída de la demanda. Según el relevamiento del Centro de Industriales Panaderos (CIPAN), las ventas cayeron un 4,5% en comparación con la misma fecha del año pasado.
El dato fue confirmado por Martín Pinto, secretario general del CIPAN y presidente del Centro de Panaderos de Merlo, quien explicó que, si bien se registró una mejora respecto al flojo nivel de ventas que venía mostrando el sector, no alcanzó para superar los números de 2025.
El repunte estuvo traccionado principalmente por la pastelería y la confitería, con mayor salida de tortas, y en algunos locales también de facturas. Sin embargo, el comportamiento fue dispar según la localidad y el balance final quedó por debajo del año pasado.
"A comparación del año pasado no llegamos ni a alcanzarlo, se vendió menos", señaló Pinto.
El pan a $3.000 para sostener el consumo
La preocupación no solo pasa por las fechas especiales, sino por el producto central de todos los días: el pan. Según el dirigente panadero, el kilo se mantiene en $3.000 en promedio en la provincia de Buenos Aires porque los comercios no encuentran margen para aumentar sin que eso provoque una mayor caída en las compras.
Mantener ese precio de referencia, no obstante, implica un esfuerzo creciente para los locales. Pinto advirtió que cubrir los gastos de funcionamiento se vuelve cada vez más complejo, en un contexto donde la demanda debilitada impide trasladar los aumentos de costos al mostrador.