lunes 19 de octubre de 2026
- Edición Nº2875

Provincia

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Reclamo a Milei por obras paralizadas en el Río Salado

14:31 | En medio de la preocupación por los efectos que podría provocar el fenómeno de El Niño, la Provincia volvió a exigir que Nación reactive 33 kilómetros del Plan Maestro de la cuenca del Salado y autorice los avales para acceder a financiamiento internacional. La obra es estratégica para prevenir inundaciones, proteger áreas productivas y reducir el impacto sobre 59 municipios bonaerenses.



La amenaza de nuevas inundaciones sobre buena parte del territorio bonaerense volvió a poner en el centro de la disputa entre la administración de Axel Kicillof y el gobierno de Javier Milei una de las obras hidráulicas más importantes de la provincia de Buenos Aires. Se trata del Plan Maestro del río Salado, un proyecto de infraestructura destinado a mitigar los efectos de las crecidas y las sequías que registra avances significativos, pero también mantiene sectores paralizados cuya finalización resulta indispensable para completar las intervenciones previstas en la cuenca.

En un escenario marcado por las advertencias sobre los posibles efectos del fenómeno climático de El Niño, los ministros bonaerenses de Gobierno, Carlos Bianco, y de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, denunciaron que la Nación mantiene detenidos 33 kilómetros correspondientes al Tramo IV y, al mismo tiempo, demora los avales necesarios para que la Provincia acceda a créditos internacionales destinados a ejecutar la última etapa del proyecto.

El reclamo no se limita a la continuidad de una obra pública, sino que pone sobre la mesa la vulnerabilidad de una extensa región atravesada por recurrentes inundaciones, donde el comportamiento del río impacta directamente sobre caminos rurales, establecimientos productivos, localidades y comunidades que dependen de una infraestructura hidráulica capaz de reducir los daños provocados por los extremos climáticos.

Una obra estratégica para 59 municipios y más de 1,5 millones de habitantes

El Plan Maestro Integral de la Cuenca del Río Salado comprende un total de 531 kilómetros de intervenciones hidráulicas destinadas a mejorar el escurrimiento del agua y reducir las consecuencias de las inundaciones y los períodos de sequía. Su alcance territorial involucra a 59 municipios bonaerenses y a una población superior a 1,5 millones de personas, además de abarcar una de las regiones de mayor importancia para la producción agropecuaria del país.

De acuerdo con los datos difundidos por el gobierno provincial, hasta el momento se completaron 402 kilómetros, mientras que permanecen pendientes otros 129. Dentro de ese recorrido se encuentran los 33 kilómetros del Tramo IV cuya ejecución corresponde a la Nación y que, según la administración bonaerense, permanecen paralizados.

La importancia de ese segmento radica en que su finalización está vinculada con el desarrollo de las obras restantes, especialmente los 95,38 kilómetros correspondientes al Tramo V que proyecta ejecutar la Provincia para completar el sistema.

La interrupción de los trabajos adquiere especial relevancia ante la posibilidad de períodos de lluvias intensas, porque la capacidad de respuesta de una cuenca no depende únicamente de intervenciones aisladas, sino del funcionamiento articulado de las distintas etapas que conforman el proyecto hidráulico.

Katopodis advirtió que la Nación frena un tramo y demora el siguiente

Gabriel Katopodis cuestionó la situación del proyecto y remarcó que la falta de continuidad de las obras nacionales se combina con las dificultades para obtener los avales financieros requeridos para las etapas que pretende ejecutar la Provincia.

“El tramo IV está paralizado. Y desde la Provincia estamos iniciando el tramo V pero necesitamos de esa autorización de avales de Nación. Han autorizado a otras provincias para desarrollar infraestructura, pero no a la provincia de Buenos Aires”, denunció el ministro.

La advertencia volvió a colocar en discusión la distribución de responsabilidades entre ambas jurisdicciones, especialmente en obras de gran escala cuyos resultados dependen de la continuidad de intervenciones planificadas durante distintas gestiones gubernamentales.

Para el Ejecutivo bonaerense, el problema no radica solamente en la suspensión de los trabajos que corresponden a la Nación, sino también en las dificultades administrativas que condicionan la ejecución de nuevas etapas con financiamiento internacional.

El Tramo V demandará una inversión de 138 millones de dólares

A fines de abril, la Provincia realizó el acto de licitación para las etapas 1 y 2 del Tramo V, destinadas a la adecuación, ensanche y profundización del cauce del río Salado, con una inversión total estimada de 138 millones de dólares.

El esquema financiero previsto contempla un préstamo de 110 millones de dólares del Banco Europeo de Inversiones (BEI), complementado con aportes del Tesoro Provincial.

Este último tramo comprende 95,38 kilómetros distribuidos en tres etapas, desde el Canal del Este de la laguna de Bragado hasta la descarga de la laguna El Carpincho, en Junín, con intervenciones que también atraviesan los municipios de Chacabuco y Alberti.

El proyecto contempla además trabajos sobre diez puentes, ocho carreteros y dos ferroviarios, así como la obra de cierre de la laguna de Rocha, intervenciones necesarias para adecuar la infraestructura existente al funcionamiento hidráulico previsto.

Según las estimaciones oficiales, una vez concluido el Tramo V, el 45% del Plan Maestro Integral de la Cuenca del Río Salado habrá sido ejecutado durante la actual gestión provincial, con beneficios proyectados sobre ocho millones de hectáreas productivas.

El Niño y la urgencia de una infraestructura que reduzca los riesgos

La discusión sobre la continuidad del Plan Maestro se produce en un contexto de creciente preocupación por los posibles efectos del fenómeno de El Niño, asociado a alteraciones en los patrones de precipitaciones y a una mayor probabilidad de lluvias intensas en determinadas regiones del país.

En la provincia de Buenos Aires, donde amplias extensiones de la cuenca del Salado presentan una elevada vulnerabilidad frente a los excesos hídricos, las demoras en las obras de infraestructura vuelven a generar interrogantes sobre la capacidad de reducir los daños ante eventuales crecidas.

Las inundaciones no afectan únicamente la producción agropecuaria. También comprometen la circulación por caminos rurales, el acceso a servicios, la conectividad entre localidades y las condiciones de vida de las comunidades que habitan las zonas más expuestas. Por eso, el reclamo provincial adquiere una dimensión que excede el enfrentamiento político entre Kicillof y Milei.

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