La crisis pesquera dejó de ser coyuntural. Así lo describe la Radiografía de la Pesca Marplatense, informe de coyuntura de octubre 2026 elaborado por Giuliano Falconnat, director de Grupo SIP, que advierte que la pérdida de competitividad se volvió una constante y que Mar del Plata es el punto donde más duele.
Es que el Puerto local, con cultura de procesamiento en tierra, concentra todavía el 50% de los desembarques del país y depende casi exclusivamente de la merluza hubbsi. El informe desglosa el combo que lo asfixia.
El costo de salir a pescar
El primer golpe es el combustible. El gasoil naval, provisto por Zona Común -distribuidor de YPF-, aumentó 30% en una semana entre marzo y abril por la tensión en Medio Oriente y acumula 80% en lo que va del año, muy por encima de la inflación oficial.
Con las modalidades vigentes, el litro cuesta $2.430 de contado y $2.514 a 15 días. Un fresquero chico consume 15.000 litros por marea: casi $38 millones si paga a plazo corto, que es lo más habitual por falta de liquidez. Como el pescado se cobra a 30 o 45 días, necesita financiar tres mareas -unos $114 millones- solo para llegar al cobro, sin contar víveres, sueldos embarcados, agencia marítima, amarre y reparaciones.
A eso se suma la restitución de Ganancias para el personal embarcado tras la Ley Bases. El tributo, de entre 5% y 35% según el ingreso anual, recortó el poder adquisitivo y complicó las paritarias, quitando un dinamizador clave del consumo en el sector.
El tercer factor es la energía. Para congelar y cocinar, las plantas pagan cada vez más. Según datos del OCEBA para EDEA en T3 media tensión, la luz subió 146% entre junio de 2024 y septiembre de 2026: casi el triple que el dólar y 50% por encima de la inflación.
Dólar atrasado y retenciones que no se van
El informe marca un atraso cambiario del 45,6% en 28 meses. En junio de 2024 el dólar exportador -80% mayorista y 20% CCL- rondaba los $1.000. En septiembre de 2026 cerró en $1.517, una suba de 51,8%. En el mismo período, la inflación del INDEC acumuló 97%.
Con esa cuenta, el dólar debería valer $2.208 para no perder. La diferencia es crítica para un sector que exporta el 90% de lo que produce pero no forma precios internacionales.
A eso se le agrega que las retenciones siguen vigentes, del 1% al 9%, y que Brasil, principal mercado de la merluza marplatense, impone barreras para-arancelarias cada vez más duras. Los controles de SENASA por anisakis -un parásito que migra del intestino al músculo del pez- se hacen desmenuzando el filet y dan negativo en el 30% al 50% de los casos. Eso frena la producción, obliga a alquilar frío extra, demora despachos y genera quejas de compradores.
Con un precio FOB de USD 3.600 la tonelada de filet, el margen queda en apenas USD 150/200 -un 5% o 6%- para quien hace toda la cadena. Para quien terceriza el procesamiento y el congelado, directamente se empata.
El resultado, según La Capital, es una caída interanual del 80% de las exportaciones desde el Puerto de Mar del Plata entre enero y septiembre.
El otro ajuste: DUE y falta de apoyo político
Al combo se le sumó un aumento promedio del 300% del DUE -Derecho Único de Extracción- definido por el Consejo Federal Pesquero.
El informe también apunta a la política. A nivel nacional, señala que el sector fue uno de los primeros "enemigos elegidos" por Javier Milei, con un capítulo entero en la Ley Ómnibus para desregularlo y medidas que luego aplicó Federico Sturzenegger: suba del DUE, permiso para importar buques usados, quita de subsidios y exclusión de rebajas impositivas.
Pero tampoco exime a Provincia y Municipio. Buenos Aires acumula 20 años sin Subsecretaría de Pesca -rango que sí tienen Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego- y perdió peso en el Consejo Federal, donde se ponderan más los puertos del sur para otorgar permisos de calamar. Y en Mar del Plata, dice, la Jefatura de Pesca "es un oasis de recaudación dentro de Inspección General" y el intendente evita hablar del tema para no chocar con La Libertad Avanza.
El pescado que no se pesca
Pese a la crisis, queda recurso en el agua. La resolución 16/2025 del Consejo fijó para 2026 una Captura Máxima Permisible de 370.000 toneladas para el stock sur de merluza y 28.700 para el stock norte. Al 6 de octubre se había pescado el 63% del sur y el 52% del norte. Quedan disponibles 136.482 y 13.731 toneladas respectivamente.
Como el 60% del stock sur y el 98% del norte se descarga en Mar del Plata, si se alcanzara la CMP podrían entrar al puerto local 95.345 toneladas más de acá a fin de año: unas 45.700 toneladas de filet, equivalentes a 1.900 contenedores y USD 165 millones.
Las 6 salidas urgentes
El informe cierra con una agenda de medidas, bajo la premisa "tanto MERCADO como sea posible y tanto ESTADO como sea necesario":
1. Garantizar el recurso: subsidiar temporalmente el combustible, eximir tasas y desburocratizar para que la flota salga a pescar lo que falta de la CMP.
2. Jerarquizar la Pesca en Provincia: recrear la Subsecretaría y designar funcionarios con conocimiento técnico, empresarial y gremial para recuperar peso en el Consejo Federal.
3. Eximir de retenciones: suspenderlas de inmediato para productos elaborados en tierra, que generan al menos 7 empleos por cada marinero embarcado.
4. Devolución rápida del IVA: cumplir el plazo de ARCA de 15 días hábiles, con compensación por ICL/IPC si hay demoras, y que sea en efectivo y no con certificados.
5. Organismos de control proactivos: que Nación, Provincia y Municipio actúen como aliados del sector, sin bajar exigencias pero agilizando trámites.
6. Acceso al crédito: líneas del Banco Nación a tasas cercanas a la inflación, con órdenes de compra como garantía, para financiar combustible y producciones de exportación.