Con Mar del Plata como escenario, Andrés Larroque se metió de lleno en el debate electoral que viene. El ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires ratificó su proyecto político para 2027: Axel Kicillof presidente y Gustavo Pulti intendente de General Pueyrredon.
Las definiciones fueron en diálogo con "Agenda Real", el ciclo de streaming de LA CAPITAL y Canal 8, a horas de la apertura de las finales de los Juegos Bonaerenses, que vuelven a tener a La Feliz como sede.
Orden interno y una advertencia
Para Larroque, el peronismo no puede darse el lujo de volver a equivocarse. Resumió su postura con una frase que ya usó otras veces pero que hoy suena a advertencia interna: "Unidos sí, amontonados no".
En esa línea, planteó que el justicialismo tiene que reordenarse, recuperar conducción y ofrecer una propuesta de gobierno seria frente a Javier Milei. Y fue directo sobre el pasado reciente: no se puede repetir una experiencia como la del gobierno de Alberto Fernández, donde, según su diagnóstico, hubo una ruptura entre quién conducía políticamente y quién tomaba las decisiones en el Estado.
Evito nombrar a Cristina Kirchner y, aunque reconoció diferencias con Máximo Kirchner, dijo que mantiene el afecto en lo personal. El alejamiento, explicó, fue por formas distintas de entender la construcción política.
En ese esquema, para él la referencia es clara. "Yo trabajo para que Axel sea presidente", aseguró. Considera que Kicillof logró fortalecerse en el peor contexto: con ajuste nacional, recorte de transferencias y choque frontal con Casa Rosada.
La jugada marplatense
Si a nivel nacional el nombre es Kicillof, a nivel local el ministro no dejó lugar a dudas. Cuando le preguntaron por Mar del Plata, respondió sin vueltas: "Mi candidato sin duda es Gustavo Pulti".
Es un gesto con peso. El ex jefe comunal busca volver a posicionarse y el aval del sector de Larroque lo ubica en el centro del armado peronista para disputar el municipio.
De hecho, Larroque y Kicillof compartirán este lunes el acto de apertura de los Juegos, que también funcionará como foto política.
Los Juegos y la foto social
Más allá de la rosca, el ministro defendió la realización del certamen bonaerense. Habló de una "epopeya" por el contexto económico y remarcó que la Provincia sostuvo la inversión pese a la presión financiera.
Este año pasaron más de medio millón de bonaerenses por las distintas etapas y 30 mil jóvenes llegarán a Mar del Plata para las finales.
No solo destacó el costado social -para muchos participantes es la primera vez que ven el mar- sino también el impacto en la economía local, con hoteles, restaurantes y comercios llenos en temporada baja.
Pero el contraste con la crisis quedó a la vista. Larroque admitió que la demanda social explotó: "El 90% de nuestro presupuesto hoy es asistencia alimentaria", reveló. Y advirtió que el fenómeno ya no es patrimonio del conurbano: crece con fuerza en ciudades del interior que antes no tenían ese nivel de necesidad.