La Unión del Personal Civil de la Nación, seccional Buenos Aires (UPCNBA), alcanzó un acuerdo salarial con el Gobierno de Axel Kicillof que contempla un incremento del 6% para los trabajadores de la administración pública comprendidos en la Ley 10.430. La actualización se aplicará en dos tramos, correspondientes a octubre y noviembre, mientras que las partes volverán a sentarse a negociar en diciembre, en un escenario marcado por la recesión económica, la caída de la recaudación y las dificultades para sostener el poder adquisitivo de los salarios.
El entendimiento, alcanzado por la organización que conduce Fabiola Mosquera, establece un aumento del 3% para octubre y otro porcentaje idéntico para noviembre, ambos calculados sobre los haberes de septiembre de 2026. Los incrementos se incorporarán al salario básico, una condición destacada por el sindicato porque permite preservar las diferencias de la escala salarial y su impacto sobre otros componentes de las remuneraciones.
Sin embargo, desde UPCNBA evitaron presentar el acuerdo como una solución definitiva y reconocieron que las negociaciones fueron especialmente difíciles, tanto por la situación que atraviesan los trabajadores como por las restricciones presupuestarias de la administración provincial.
Una negociación que comenzó con ofertas muy bajas
El secretario gremial de UPCNBA, Juan Pablo Martín Oryazábal, explicó que alcanzar el entendimiento demandó sucesivas reuniones y una postura sindical firme frente a los ofrecimientos iniciales del Ejecutivo. “La negociación fue muy compleja, comenzó con una reunión formal donde se nos dio la palabra a los gremios y continuó con reuniones informales, donde se hicieron ofrecimientos muy pero muy bajos que nos llevaron a mantener una posición firme”.
El dirigente señaló que la conducción encabezada por Mosquera sostuvo sus reclamos durante todo el proceso, con el objetivo de obtener una recomposición salarial que contemplara las necesidades de los trabajadores estatales.
Oryazábal consideró que el resultado puede calificarse como moderadamente positivo, especialmente si se lo compara con el escenario nacional, atravesado por la recesión y los despidos.
“Moderadamente podemos decir que es positivo, más que nada por el contexto de todo lo que está sucediendo a nivel nacional, con una fuerte crisis económica, con recesión y con los despidos”.
En ese sentido, vinculó las dificultades financieras bonaerenses con la disminución de los ingresos provinciales y la reducción de las transferencias no automáticas del Gobierno nacional, una situación que, según sostuvo, condiciona las posibilidades de avanzar en mejoras salariales más importantes.
La inflación baja, pero los salarios siguen bajo presión
Uno de los puntos centrales del análisis sindical fue la distancia entre la desaceleración de los indicadores inflacionarios y el impacto que los aumentos de precios continúan teniendo sobre los ingresos.
Oryazábal remarcó que, aunque la inflación registra porcentajes inferiores a los de años anteriores, cada incremento representa una carga considerable para quienes deben afrontar gastos cotidianos con salarios ajustados.
“La inflación que estamos atravesando impacta de manera dura porque, si bien los dígitos son menores a los que estábamos acostumbrados en años anteriores, hoy cada punto de inflación es un montón”.
El dirigente explicó que el impacto económico no es uniforme y depende de las condiciones particulares de cada trabajador, especialmente de si debe pagar un alquiler, afrontar gastos de transporte o sostener otras obligaciones familiares.
También cuestionó la representatividad de las estadísticas oficiales sobre el costo de vida. Aunque reconoció al INDEC como el principal instrumento de referencia disponible, planteó reparos sobre su capacidad para reflejar las dificultades económicas que atraviesan los hogares.
De esta manera, el sindicato dejó en claro que el 6% acordado representa una mejora parcial, pero no garantiza por sí mismo una recuperación sostenida de los ingresos frente a la evolución de los precios.
Carrera administrativa, estabilidad y derechos laborales
Más allá del incremento salarial, UPCNBA destacó la continuidad de distintas mesas técnicas destinadas a discutir problemas estructurales del empleo público bonaerense.
Entre los asuntos incluidos figuran la carrera administrativa y el sistema de calificaciones, la elaboración de un nuevo Convenio Colectivo de Trabajo y las condiciones laborales de los auxiliares de la educación, particularmente la discusión sobre la derogación de la Resolución 293.
También continuará el trabajo en las mesas correspondientes a informáticos, Lotería y Mantenimiento, mientras que para el 16 de noviembre quedó previsto un encuentro destinado a abordar la implementación de la BTU en ARBA.
En materia de asignaciones familiares, el acuerdo contempla la actualización de los topes en consonancia con el incremento salarial.
Oryazábal valoró especialmente estos espacios de discusión porque, según explicó, permiten avanzar sobre situaciones que no se resuelven exclusivamente mediante aumentos de haberes.
“Para nosotros que somos un gremio dialoguista, es fundamental las Mesas Técnicas porque permite abordar problemáticas específicas”.
El dirigente destacó los avances relacionados con titularizaciones, estabilidad laboral, concursos, recategorizaciones y mecanismos destinados a reducir desigualdades salariales entre trabajadores que realizan funciones equivalentes.
En esa línea, sostuvo que uno de los objetivos sindicales consiste en homogeneizar las remuneraciones dentro del régimen de la Ley 10.430, evitando diferencias injustificadas por tareas similares.
Diciembre, una nueva negociación en medio de las dificultades financieras
La cláusula de reapertura paritaria fue presentada por UPCNBA como otro de los resultados importantes de la negociación, especialmente porque permitirá volver a discutir salarios antes del cierre del año.
Oryazábal reconoció que incluir ese compromiso demandó nuevas discusiones con las autoridades provinciales. “Logramos instalar una cláusula de reapertura en el mes de diciembre, que fue otra de las cuestiones que llevó mucha discusión”.
No obstante, el panorama que describió para los próximos meses estuvo lejos de ser optimista. Según explicó, la organización gremial observa un deterioro sostenido de las condiciones económicas, respaldado tanto por su seguimiento de la situación de los trabajadores como por la información que recibe del Ministerio de Economía provincial.
En ese marco, reveló que los esfuerzos presupuestarios del Ejecutivo se encuentran concentrados en garantizar el cumplimiento de los compromisos salariales y afrontar el pago del medio aguinaldo de diciembre. “Todos los esfuerzos están centralizados en pago y tratar de confirmar el medio aguinaldo en el mes de diciembre”.
La advertencia expone las limitaciones que enfrenta la negociación salarial y anticipa que el último tramo del año estará atravesado por nuevas tensiones entre las necesidades de recomposición de ingresos y la disponibilidad de recursos públicos.
Para UPCNBA, la reapertura de diciembre representa la posibilidad de volver a discutir una mejora que responda a las demandas de los trabajadores. Para el Gobierno bonaerense, significará afrontar otra instancia de negociación en un contexto de restricciones fiscales.