El concejal de Acción Marplatense, Gustavo Pulti, presentó un proyecto de resolución en rechazo a la decisión del Gobierno nacional de dolarizar la tasa de embarque para vuelos de cabotaje, lo que implicará un aumento de más del 140% en el aeropuerto de Mar del Plata.
La medida llevará el tributo de los actuales $5.685 a US$ 9 por pasajero, unos $14.000 al cambio actual. La iniciativa de Pulti advierte sobre el impacto negativo de la decisión de cara al inicio de la temporada y reclama a Nación que revise una determinación que afecta la competitividad de los destinos turísticos argentinos.
Críticas al Gobierno y al costo del turismo interno
En ese marco, Pulti cuestionó la política de precios del Ejecutivo: “Milei lleva a precios internacionales los combustibles, las tarifas eléctricas, el precio de la carne y ahora también la tasa de aeropuertos. Pero la capacidad de compra de los argentinos no. Por eso cae el consumo todos los días y hay recesión”.
“No se puede encarecer el transporte aéreo de cabotaje y después pretender que el turismo nacional crezca. Mar del Plata necesita que cada vez más argentinos puedan elegir nuestra ciudad para descansar, disfrutar y consumir”, añadió.
El edil remarcó que la entrada en vigencia de los nuevos valores, prevista para 60 días después de la publicación de la resolución, coincidirá con el comienzo de la temporada estival, un período clave para la economía local.
El impacto en la economía marplatense
“El turismo constituye uno de los principales motores de la actividad local, con impacto directo sobre el empleo, la hotelería, la gastronomía, el comercio, el transporte y la cultura, además de sostener una amplia red de pequeñas y medianas empresas y emprendimientos”, señaló.
En esa línea, insistió: “Mar del Plata necesita políticas que favorezcan la llegada de visitantes, no decisiones que encarezcan los viajes y nos hagan menos competitivos frente a los destinos del exterior”.
Para Pulti, “las decisiones sobre las tarifas aeroportuarias no pueden evaluarse exclusivamente desde la ecuación económica de las concesiones, sino que también deben contemplar sus consecuencias sobre los usuarios, las economías regionales y el desarrollo del transporte aéreo de cabotaje”.
“Nuestros comercios, la hotelería y la gastronomía no pueden más. Convocamos a unir las voces para hacerle saber a Milei lo que está pasando. Urge reactivar ya la economía y medir con la misma vara las tarifas internacionales y los ingresos de la gente para que no nos quedemos sin turismo y sin trabajo”, concluyó.