Edenor sumó un nuevo reconocimiento a su política de sustentabilidad con la obtención del Sello Verde de Bronce para uno de sus edificios, una distinción otorgada por la Subsecretaría de Ambiente del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que se incorpora a otras dos certificaciones alcanzadas anteriormente por la compañía: el Sello Verde de Plata y un reconocimiento en el eje de Gestión Integral.
La distinción forma parte de un programa que evalúa el desempeño ambiental de las organizaciones a partir de cinco ejes: agua, energía, residuos, insumos y gestión integral. Este último contempla el monitoreo de indicadores ambientales, la implementación de estrategias de sostenibilidad, la gestión del entorno y la promoción de la movilidad sustentable.
La distribuidora incorpora estos criterios desde las etapas de planificación y diseño de sus edificios, tanto en nuevas construcciones como en remodelaciones y modificaciones de infraestructura, con el propósito de mejorar la eficiencia de sus instalaciones y optimizar la utilización de recursos.
Una política ambiental sostenida en el tiempo
La compañía desarrolla acciones de prevención, mitigación y reducción de impactos ambientales desde 1994, mediante un Sistema de Gestión Integrado que articula estándares internacionales de calidad, ambiente, seguridad y salud ocupacional.
En materia de eficiencia energética, durante 2025 comenzó a implementar la norma ISO 50001 de Gestión de la Energía en su edificio cabecera, una herramienta destinada a identificar oportunidades de ahorro, optimizar consumos y mejorar el desempeño energético de las instalaciones.
Este proceso se integra a las certificaciones ISO 9001 de Calidad, ISO 14001 de Gestión Ambiental e ISO 45001 de Salud y Seguridad Ocupacional que forman parte de su sistema de gestión.
Menos papel y más de 1.100 toneladas de materiales recuperados
Entre las medidas implementadas para reducir el impacto de sus operaciones, Edenor destacó los resultados obtenidos mediante la disminución del consumo de papel. Durante 2025 evitó utilizar 445.118 hojas, equivalentes a aproximadamente 890 resmas, lo que representó un ahorro estimado de 4,45 millones de litros de agua, además de reducir las emisiones asociadas a su producción.
La gestión de residuos constituye otro de los componentes de su estrategia ambiental. En el mismo período, la distribuidora gestionó 790,39 toneladas de residuos industriales especiales y 4.758,09 toneladas de residuos industriales no especiales, con procedimientos de clasificación, tratamiento y trazabilidad hasta su destino final.
De ese volumen, más de 1.100 toneladas de materiales fueron recuperadas o revalorizadas, permitiendo reducir la cantidad de residuos destinados a disposición final y promover su reincorporación a los circuitos productivos.
De la gestión local a la agenda climática internacional
El compromiso ambiental de la distribuidora trasciende la gestión local y se articula con la agenda climática global de la cual Edenor participa activamente en espacios internacionales: En 2025, Edenor participó en la COP30 de Belém, Brasil, aportando la visión de las distribuidoras latinoamericanas sobre el financiamiento climático y la adaptación de la infraestructura urbana ante fenómenos meteorológicos extremos.
La participación internacional se complementa con el seguimiento de la huella de carbono de la compañía, mediante la medición y el análisis de sus emisiones de gases de efecto invernadero. Esta información permite identificar los procesos de mayor impacto ambiental y orientar decisiones destinadas a mejorar el desempeño de sus operaciones.