La industria bonaerense perdió 30.748 puestos de trabajo registrados entre el cuarto trimestre de 2023 y el mismo período de 2025, una contracción del 5,7% que atraviesa a distintas ramas productivas. Con ese escenario, la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) convocó para este miércoles 7 de octubre a una jornada en Quilmes, donde empresarios y dirigentes sindicales analizarán las dificultades para sostener la producción y el empleo.
El encuentro por el Día de la Industria tendrá como eje el panel “Producir en Argentina: competitividad, empresa y realidad”. La convocatoria reúne dos preocupaciones centrales del sector: el ingreso de productos importados, que los industriales consideran una competencia desigual para la fabricación nacional, y la carga tributaria que afrontan las empresas radicadas en territorio bonaerense.
La entidad, presidida por Alejandro Gentile, empresario vinculado a Techint, viene planteando ante funcionarios del gobierno de Axel Kicillof la necesidad de revisar los impuestos que afectan a la actividad. Ese reclamo se suma a los cuestionamientos por las condiciones en las que las fábricas locales deben competir con los bienes provenientes del exterior.
Más de 18 mil puestos menos en un año
Los datos difundidos por la UIPBA muestran que una parte importante del deterioro laboral se concentró durante 2025. Entre el último trimestre de 2024 y el mismo período del año siguiente se perdieron 18.222 empleos industriales, una reducción interanual del 3,5%. Al cierre de ese período, el sector privado industrial bonaerense contaba con 509.739 puestos registrados.
La industria textil estuvo entre las ramas más golpeadas, con 2.570 empleos menos, seguida por la fabricación de calzado y productos de cuero, que perdió 2.150 puestos, y la producción de otros productos de metal, con una reducción de 2.142 trabajadores.
El retroceso también alcanzó a la fabricación de caucho y plástico, con 1.917 puestos menos, y a las confecciones, que cerraron el período con una caída de 937 empleos. Dentro del cuadro sectorial presentado por la entidad, la fabricación de productos de petróleo fue la única actividad que incrementó su cantidad de trabajadores en la comparación interanual.
La pérdida de fuentes laborales acercó posiciones entre representantes industriales y sindicales. La CGT de la Provincia de Buenos Aires comparte la preocupación por el impacto de la caída de la actividad y ya mantuvo contactos con empresarios para abordar el escenario.
La jornada de Quilmes se inscribe en ese intercambio, con la competitividad, la producción y la continuidad del empleo como ejes de discusión.