La discusión sobre la polémica propuesta de una eventual división de la provincia de Buenos Aires abrió un cruce entre su promotor, Joaquín de la Torre y Federico Achával, con dos diagnósticos enfrentados sobre cómo resolver los problemas bonaerenses. Mientras el intendente de Pilar sostuvo que el distrito puede funcionar con su configuración actual y una administración adecuada, el exintendente de San Miguel salió a defender su propuesta de separar el conurbano del interior y aseguró que insistir con el mismo esquema solo profundizó el deterioro.
“Muchos como Achaval creyeron que se podía gobernar la Provincia de Buenos Aires sin hacer grandes cambios. Eso solo trajo decadencia”, escribió De la Torre en su cuenta de X, en respuesta a las declaraciones del jefe comunal pilarense. Su planteo apunta a modificar la organización institucional del territorio, con municipios del conurbano que dejen de depender del gobierno bonaerense y pasen a relacionarse directamente con la Nación.
“Insisto, hay que SEPARAR EL CONURBANO DEL RESTO DE LA PROVINCIA. Son dos realidades distintas y beneficiaría tanto al conurbano como al interior”.
El dirigente cerró su publicación con una posdata dirigida al cuestionamiento político de Achával: “Acepto cualquier crítica menos que me digan unitario”.
Achával: descentralizar sin dividir
El intendente de Pilar había rechazado las propuestas de fragmentación territorial al considerar que los problemas de gestión no convierten a la provincia en un distrito inviable. “La Provincia de Buenos Aires puede perfectamente funcionar si está bien administrada”, sostuvo, y ubicó la discusión en el terreno de las decisiones políticas y las herramientas disponibles para gobernar.
Desde esa perspectiva, consideró que las iniciativas para dividirla responden a “una mirada más unitaria de la Argentina que federal” y buscan reducir el peso político bonaerense. Su alternativa pasa por profundizar la descentralización y dar mayores herramientas a los municipios, sin desarmar la unidad territorial de la provincia.
La diferencia entre ambas posiciones atraviesa, entonces, el alcance de los cambios: Achával propone fortalecer la capacidad de gestión local dentro del esquema provincial, mientras que De la Torre considera necesario retirar al gobierno bonaerense de la administración del conurbano.
Qué propone De la Torre
El exintendente de San Miguel y exministro de Gobierno bonaerense viene impulsando la creación de distritos federales en el conurbano, con un esquema que conservaría los gobiernos municipales y trasladaría a la órbita nacional responsabilidades que actualmente corresponden a la Provincia. La referencia que utiliza es la organización de la antigua Capital Federal, anterior a la autonomía porteña.
En numerosas declaraciones explicó que su propuesta abarcaría 27 municipios, entre ellos Pilar, y que sus habitantes pasarían a tener dos niveles de gobierno: municipal y nacional. El objetivo que plantea es reducir estructuras administrativas y destinar ese ahorro a servicios e infraestructura, además de aliviar la carga impositiva.
El argumento central de De la Torre es que el conurbano y el interior presentan necesidades diferentes y requieren respuestas institucionales distintas. A su entender, separar su administración permitiría atender los problemas metropolitanos desde la Nación y dar al resto del territorio bonaerense mayores posibilidades de gestionar sus recursos.
La propuesta también empezó a sumar respaldos entre dirigentes del interior. Durante un encuentro realizado el 1 de octubre en Chivilcoy, el intendente Guillermo Britos expresó su apoyo al planteo. En esa reunión, De la Torre indicó que continuaba trabajando con consultoras especializadas para determinar los aspectos fiscales de la reforma, una de las piezas centrales para evaluar su alcance.
La referencia de Achával recupera una discusión histórica argentina: el unitarismo defendía una organización política con el poder concentrado en un gobierno central, mientras que el federalismo sostenía la autonomía de las provincias. En este cruce, el intendente utiliza el término para cuestionar una reorganización que, según su mirada, debilitaría a Buenos Aires y concentraría decisiones fuera de la órbita provincial.
Detrás del intercambio aparece una disputa que excede el trazado de un nuevo mapa: quién administraría los recursos, quién respondería por los servicios y dónde se tomarían las decisiones. Achával sostiene que esas respuestas pueden construirse con una provincia unida y municipios más fuertes; De la Torre insiste en que, sin modificar la estructura territorial, los problemas seguirán reproduciéndose.