La celebración por los 241 años de Morón abrió un conflicto entre el gobierno de Lucas Ghi y la Universidad de Morón. El rector Héctor Norberto Porto Lemma hizo público su malestar porque la casa de estudios no fue incluida en el video institucional del aniversario y, mediante una carta titulada “Oiga, intendente”, reclamó un reconocimiento al lugar que ocupa en la historia y el desarrollo de la ciudad.
El planteo, que según la información difundida entregó personalmente al jefe comunal, combinó una reivindicación de la trayectoria universitaria con duros cuestionamientos a la gestión. Porto Lemma sostuvo que la institución fue “ninguneada” y consideró que su ausencia en la pieza conmemorativa desconocía décadas de participación en la vida de Morón.
“Fue ignorada. Señor intendente, ello indica que usted es un inmemorioso”.
Para dimensionar ese vínculo, el rector señaló que la UM estuvo presente durante el 27% de la vida de la ciudad y mencionó sus 20.000 estudiantes, más de 100.000 graduados y 2.500 trabajadores, cifras con las que buscó mostrar el alcance educativo y laboral de la institución.
Una universidad nacida de la comunidad
Uno de los ejes de la carta fue el origen de la casa de estudios. Porto Lemma recordó que no fue creada por órdenes religiosas, grandes empresarios ni dirigentes políticos, sino por “vecinos, comerciantes y hombres y mujeres de la cultura” que compartían una necesidad: que sus hijos pudieran estudiar sin trasladarse a La Plata o a la Capital.
Con esa referencia, el rector puso el foco en el arraigo local de la universidad y en el esfuerzo comunitario que permitió su creación. Su reclamo apuntó a que esa historia tuviera un lugar en el relato institucional elegido para celebrar el aniversario.
Un reproche que excedió al video
En el tramo final, Porto Lemma sostuvo que el cuestionamiento no era personal contra Ghi, sino dirigido al funcionario que, según afirmó, le “mintió delante de testigos”. El material difundido no precisa a qué episodio corresponde esa acusación.
El rector también incluyó una advertencia sobre los vínculos construidos alrededor del poder político y la permanencia de las instituciones más allá de los mandatos.
“Muchos de sus hoy funcionarios o aplaudidores, el día de mañana, cuando dejen de ser funcionarios, se habrán de cruzar de vereda para no saludarnos”.
La carta convirtió una omisión en un video conmemorativo en un reclamo público por el reconocimiento de la universidad. El aniversario, pensado como una celebración de la identidad de Morón, terminó exponiendo una tensión entre el Municipio y una de sus instituciones educativas.