Después de 57 días sin realizar vuelos, Flybondi se presentó en concurso preventivo de acreedores, en medio de una crisis que dejó a pasajeros sin respuestas por sus reembolsos y a trabajadores con salarios e indemnizaciones pendientes. La compañía, perteneciente a COC Global, el grupo del empresario Leonardo Scatturice, recurrió a la Justicia para intentar reordenar sus deudas y evitar la quiebra, con una estructura operativa reducida y sus cuentas alcanzadas por embargos millonarios.
La presentación se realizó el viernes y el expediente fue asignado este lunes al Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, a cargo de Guillermo Mario Pesaresi, con intervención de la Secretaría N° 47, encabezada por Santiago Medina.
El trámite judicial llega después de meses de deterioro de la operación, cancelaciones y reducción de la flota. Los pasivos totales de la aerolínea rondarían los USD 120 millones, mientras se acumulan obligaciones con organismos públicos, proveedores, pasajeros y empleados.
Cancelaciones y pasajeros que esperan respuestas
La dimensión del impacto sobre los usuarios aparece reflejada en los registros de Failbondi, una plataforma que releva las cancelaciones de la empresa. Según esa fuente, durante 2026 se suspendieron alrededor de 2.400 vuelos, con unos 383.000 pasajeros afectados, y desde el 1° de julio apenas se concretó el 17,7% de los servicios programados.
A la interrupción de los viajes se suma la incertidumbre de miles de personas que solicitaron la devolución del dinero y permanecen a la espera de respuestas. De acuerdo con la información publicada, la página web de Flybondi se encuentra fuera de servicio, aunque durante parte del período sin operaciones continuó ofreciendo pasajes, incluso después de que las agencias dejaran de comercializarlos.
Las dificultades también alcanzaron las conexiones internacionales. En julio, las autoridades brasileñas restringieron la venta de nuevos pasajes de la compañía ante la cantidad de cancelaciones y posteriormente ampliaron la medida sobre la ruta Buenos Aires-Río de Janeiro.
Embargos millonarios y una flota reducida
Entre agosto y septiembre, ARCA y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) embargaron cuentas de Flybondi por montos superiores a los $1.500 millones en cada caso. Solamente los reclamos de ambos organismos superan los $3.000 millones, a los que se agregan deudas con prestadores y proveedores.
Entre esas obligaciones figura un reclamo del Hotel Presidente por unos $660 millones, además de atrasos vinculados con los contratos de leasing de aeronaves. La crisis financiera estuvo acompañada por un achicamiento de la flota: la empresa conserva tres aviones sin operar y avanzó en la devolución de otros diez a sus propietarios, algunos de los cuales todavía permanecen en el país mientras se completa ese procedimiento.
Ese escenario coloca a la capacidad de retomar los vuelos como una de las principales incógnitas del proceso, porque cualquier intento de reorganización deberá contemplar cómo sostener una compañía que lleva casi dos meses con su actividad paralizada.
Trabajadores con salarios e indemnizaciones pendientes
El conflicto laboral sumó una protesta de extrabajadores frente a la Secretaría de Trabajo, donde reclamaron la intervención del organismo por incumplimientos en el pago de indemnizaciones y retiros voluntarios. Según sus representantes, las dificultades alcanzan a unas 1.000 familias e involucran también a empleados que mantienen su vínculo con la aerolínea.
“La empresa está en falta en todo sentido: con los retiros voluntarios, con las indemnizaciones, y hasta con los trabajadores que siguen vinculados a la empresa, que tampoco están cobrando su sueldo”, sostuvo Franco Vázquez, representante de trabajadores despedidos.
Los reclamos exponen una crisis que atraviesa tanto a quienes perdieron su puesto como a quienes continúan dentro de la estructura de la compañía, sin certezas sobre los pagos ni sobre la eventual reanudación de las operaciones.
Una presentación que abre otra etapa
La solicitud de concurso preventivo busca encauzar una negociación con los acreedores y no constituye una declaración de quiebra. Si la Justicia dispone su apertura, se iniciará el procedimiento para verificar las acreencias y se designará un síndico que intervendrá en el análisis de la situación económica y financiera de la empresa.
Por el momento, la presentación de FB Líneas Aéreas S.A. tramita separada del concurso de OCA, otra firma de COC Global, cuyo expediente está radicado desde junio de 2025 en el Juzgado Comercial N° 22. Aunque se había especulado con una posible vinculación entre ambas causas por su pertenencia al mismo grupo, hasta este lunes no se había dispuesto esa conexidad.
Para Flybondi, la instancia judicial abre el desafío de negociar sus obligaciones y demostrar que cuenta con posibilidades de sostener su actividad. Para los pasajeros y trabajadores afectados, la urgencia sigue siendo más concreta: recuperar el dinero de vuelos que no se realizaron y cobrar salarios, indemnizaciones y acuerdos que permanecen pendientes.