Guillermo Montenegro prepara su regreso a la intendencia de General Pueyrredón en un escenario atravesado por los reclamos de seguridad en Mar del Plata y la preocupación por el impacto político de esa situación. El dirigente, que dejó temporalmente el Ejecutivo municipal para asumir una banca en el Senado bonaerense, buscará volver a ocupar el cargo que desde diciembre de 2025 ejerce de manera interina Agustín Neme, un hombre de su confianza.
Según informó Infobae, Montenegro iniciará el lunes el trámite para solicitar una licencia en la Cámara alta provincial, con la expectativa de que sea tratado en la sesión del martes. Después deberá completar el procedimiento ante el Concejo Deliberante para formalizar su retorno al municipio, dos pasos para los que su espacio prevé contar con el respaldo necesario.
La seguridad, en el centro de la decisión
La sucesión de entraderas, robos de infraestructura urbana y episodios de violencia en distintos barrios marplatenses aparece como el principal motivo del regreso. De acuerdo con la información publicada, Montenegro considera que debe asumir personalmente la responsabilidad de conducir la respuesta municipal y hacer valer su experiencia en el área, además de sus vínculos para coordinar acciones con las fuerzas federales.
El exfiscal fue ministro de Seguridad porteño durante la gestión de Mauricio Macri y su nombre estuvo entre los posibles reemplazos de Patricia Bullrich cuando dejó la cartera nacional para asumir en el Senado, aunque aquella negociación no prosperó.
Entre los hechos recientes que alimentaron la preocupación vecinal figura una entradera en el barrio Divino Rostro, donde cinco hombres con el rostro cubierto ingresaron a una vivienda de Matheu al 1600, redujeron a una familia y escaparon con cerca de 20 millones de pesos y una suma en dólares.
A ese episodio se suma una investigación por el robo de cables subterráneos. La Justicia Federal reunió más de diez denuncias vinculadas con una presunta organización que llegaba desde el Área Metropolitana de Buenos Aires y operaba de madrugada con vehículos de carga, generadores e indumentaria similar a la utilizada por una empresa de telefonía, para abandonar la ciudad pocas horas después.
El temor a perder el municipio
La decisión también tiene una dimensión electoral. Según Infobae, Montenegro evalúa que un agravamiento de la inseguridad podría aumentar las posibilidades de una derrota frente al kirchnerismo. En su entorno sostienen que su presencia en el territorio es necesaria para defender la continuidad del proyecto político que conduce el distrito.
Neme había quedado al frente de la comuna después de que Montenegro solicitara, en noviembre de 2025, una licencia con vigencia desde el 10 de diciembre. El dirigente había obtenido su banca provincial en las elecciones del 7 de septiembre, como parte de la alianza entre el PRO y La Libertad Avanza, mientras que su equipo presentaba el reemplazo municipal como una continuidad de la gestión y no como una transición definitiva.
La licencia, en lugar de la renuncia, mantuvo abierta la posibilidad de volver. Ahora, a menos de un año de su desembarco en la Legislatura, Montenegro se dispone a utilizar esa opción para retomar la conducción de un municipio donde los reclamos por seguridad también ponen bajo presión a su armado político.